lunes, 21 de noviembre de 2011

La antipolítica en el “humor” de Nik

No hay límites para la mentira y el cinismo de la derecha neoliberal mediática, y a ello asistimos a diario.
Tapas, titulares y notas apuntan sistemáticamente a imponer una agenda ligada a sus intereses y por ende, a la forma en que pretenden se perciba el momento histórico.
En este marco, también operan sus soldaditos del “humor” de la antipolítica como Nik quien trabaja para el diario La Nación.
Conocido por medio de Gaturro, su personaje famoso por ser parte del decorado en sus dibujos – nótese que generalmente su inexpresión es patente en cada diseño-, Nik miente a diario disparando comparaciones forzadas al extremo por su total carencia de realidad.
Su “chiste” de hoy, nos grafica bien esto último y ese objetivo que oculta tras el trazo de sus figuras.
Nik dibuja un reportero el cual le da el pie a la caricatura de Mariano Rajoy, el candidato de la derecha franquista ganadora de las elecciones de ayer en España – resultado que por cierto ha sido notablemente festejado por el Consenso Mediático-, para que afirme que su modelo es el ajuste y lo iguale al modelo argentino como paso siguiente.
Lógicamente, la imagen que inventa el dibujante estrella del diario La Nación falta a la verdad al forzar una pretendida similitud entre los modelos económicos del país ibérico y de nuestro país.
Pretende presentar a los modelos como similares diferenciándolos únicamente en las formas, cuando estos responden a paradigmas diferentes; antagónicos.
Mientras en España, el modelo es el de recorte de todos los servicios sociales y achicamiento del Estado para salvaguardar los intereses concentrados, el nuestro es el de más Estado para enfrentar esos intereses y avanzar en la redistribución más igualitaria de la riqueza.
Pero a Nik poco le importan las diferencias insalvables porque lo que el pretende es aportar a ese esquema de instalación sobre como la quita de los subsidios para los grandes consumidores de servicios públicos sería un ajuste, cuando es exactamente lo opuesto haciendo que paguen más quienes más poder adquisitivo poseen.
La mentira que pretende equiparar modelos antagónicos es la idea oculta tras el “chiste” que el autor busca imponer de forma subliminal.
Pero quizás, lo más nefasto no sea esto sino el cinismo omnipresente en el cuadro, y en todo el diario La Nación.
Un cinismo que observamos sistemáticamente cada vez que nos cuentan como el neoliberalismo y sus ajustes estructurales son la única salida, al tiempo que montan notas o imágenes como la de Nik en la cual se apunta a fomentar el escepticismo de la antipolítica.
Pues claro, en el esquema neoliberal que La Nación abraza, el libre mercado y el achicamiento del Estado son la salvación que sólo puede no lograrse cuando la política se entromete.

Por Ikal Samoa

Fuente: Columna norte