Quita de subsidios ¿Impacto en el bolsillo?La política nacional de subsidios volvió al centro de la escena, tras la advertencia de la administración central de quitar contribuciones a las provincias que aumenten las tarifas de servicios públicos. El responsable del área en Santa Fe, Antonio Ciancio, anunció que la Provincia evalúa acudir a la Justicia para evitar un eventual corte en el caudal de fondos que recibe. El temor del Ejecutivo provincial se debe a los aumentos ya instrumentados en el transporte público y los que tiene en mente aplicar el año próximo. En otro orden, refutaron el informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IAAF), que el socialismo usa para acusar de discrecionalidad al gobierno nacional. El trasfondo de la trama de los subsidios y el impacto que implicaría su interrupción.
La advertencia
El subsecretario de Coordinación y Control del Ministerio de Planificación Federal, Roberto Baratta, advirtió este domingo que “si alguna provincia aumenta las tarifas de los servicios públicos que regula, se le descontará en la misma proporción los subsidios que envía el gobierno nacional”.
La advertencia de Planificación responde a versiones periodísticas que indican que varias provincias tienen previsto subas en electricidad, gas y transporte, tal el caso de Santa Fe, cuya administración actual ya efectivizó incrementos en el transporte y tiene programado sendos ajustes para ser aplicados por la administración entrante en el área de servicios.
“Lo que hemos anunciado es una baja en los subsidios, no un aumento de tarifas, por lo que si alguna provincia sube las tarifas le retiraremos un valor equivalente del subsidio”, señaló Baratta, y agregó que “esto incluye transporte público de pasajeros, electricidad y gas”.
En un comunicado, el subsecretario detalló que “estamos hablando tanto de aumentos de tarifas como de la creación o modificación de los impuestos que se aplican a esos servicios”.
La provincia de Santa Fe es una de las provincias que más aumentó las tarifas de servicios. El gobernador saliente, Hermes Binner aprobó por decreto un ajuste que oscila entre el 9 y 18 por ciento para el servicio interurbano de colectivos.
Por su parte, las intendencias de Santa Fe y Rosario autorizaron una suba del 20 por ciento en los boletos urbanos. En la capital santafesina, el pasaje de colectivo trepó a 2,75 pesos y en Rosario, el boleto mínimo pasó a 2,30 pesos.
A principio y a fines de 2010 Binner aplicó dos aumentos al servicio de energía eléctrica, ajustes que se abstuvo de replicar durante el año electoral pero que ya tiene programado para el próximo año cuando en su silla ya esté acomodado su sucesor, Antonio Bonfatti.
Un informe poco serio
La política nacional de subsidios, altamente criticada por la oposición por su existencia como ahora lo es por su paulatina desactivación, fue anclaje usual de la oposición para fustigar al gobierno, al que acusan insistentemente de un manejo discrecional de fondos.
A modo de ejemplo, baste lo expresado este lunes por el ministro de Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente de la provincia, Antonio Ciancio: “La quita de subsidios tendría que ir precedida por una justicia en los subsidios”, señaló en declaraciones radiales, y subrayó: “Es evidente la situación despareja con Capital Federal y Buenos Aires”.
El grueso del argumento con que respaldan tales expresiones, parte de un informe elaborado por el IAAF, según el cual, entre otras supuestas inequidades, la ciudad de Buenos Aires se lleva el 77 por ciento de los subsidios arrojando “una relación entre las jurisdicciones que más y que menos subsidios reciben de 53 veces” (léase entre provincias como Santa Fe o Córdoba y la CABA).
Los fundamentos del informe del IARAF fueron claramente echados por tierra días atrás por el analista económico Raúl Degrossi, quien, tras revisar los datos obtenidos por dicha entidad, descubrió graves inconsistencias en su elaboración.
Tomando como ejemplo los subsidios al servicio eléctrico, Degrossi explicó por Radio Nacional Santa Fe que el despropósito en el reparto de subsidios anunciado por el IARAF se basa en datos erróneos.
En ese rubro la masa de dinero estipulada como subsidios para el próximo año es de “22 mil millones de pesos –ejemplificó–. Si uno mira el presupuesto: ¿dónde figuran esos 22 mil millones de pesos? No están distribuidos en Santa Fe, en San Luis, en Catamarca, etc. Figuran todos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Porque en Capital Federal tiene su asiento la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMESA), que es una sociedad conformada por todos los sectores que intervienen en el mercado eléctrico, incluyendo las provincias”.
“Por eso el IARAF dice que la ciudad de Buenos Aires se lleva el 77 por ciento de los subsidios”, agregó Degrossi, “porque contabiliza allí los 22 mil millones de pesos que se canalizan a través de CAMESA. Es poco serio”, sentenció.
¿Impacto en el bolsillo?
Para la consultora Ecolatina, los usuarios de servicios públicos “seguramente tengan que afrontar aumentos” en las tarifas por la eliminación de subsidios que empezó a implementar el gobierno, aunque estimó que el “golpe al bolsillo” será “bajo”.
La consultora proyectó que el gasto en subsidios alcanzaría este año un monto de 75 mil millones de pesos, lo que representa un 4 por ciento del PBI.
Según su visión, “las empresas soportarán parte de la carga pero los usuarios seguramente también tengan que afrontar aumentos”.
Al respecto, evaluó que si bien las empresas pagarán más por la luz y el gas, como 40 por ciento de la demanda es residencial y las tarifas industriales ya registraron subas en los últimos años, “seguramente también habrá subas para esos usuarios”.
Fuente: Redacción Rosario