domingo, 29 de enero de 2012

Famatina

por Esteban del Valle

Minería: De todo lo que leo y me informo (incluyendo profesionales de confianza en el tema) surge mi siguiente resumen de situación. Si un proyecto minero no tiene consenso de la comunidad, ya sea porque considera que no es compatible con sus otras actividades o directamente por ser perjudicial, no puede ser viable. Esta condición la exigen (o deberían exigirla) los organismos internacionales al aprobar un proyecto. Evidentemente, el trabajo de nexo con la comunidad de Famatina por parte de las empresas mineras no se hizo como corresponde. TN aprovecha lo más que puede, claro, va a tratar de encontrar damnificados, manifestantes y ambientalistas hasta debajo de las piedras y abundará en palabras como "demonio" o "ambicion". Clarines, naciones, perfiles y demases, no dudan en disfrazarse de ecologistas, de osos pandas o carmelitas descalzas si es necesario, con tal de reclutar descontentos para su causa.

La gente tiene derecho a manifestarse y también todos tenemos derecho a saber. El estado debe comprometerse a reforzar los controles sobre los proyectos viables y desestimar los no viables; también informar acerca de costos ambientales y beneficios de cada uno. Los grandes desastres ambientales y sociales de la minería se hicieron en los 90, cuando no había ningún control y a nadie le importó nada, mientras se distraían comprando importado con el 1 a 1. Niños con plomo en sangre y pilas de escoria en los pueblos, además de desocupados, fueron algunas de las tantas consecuencias de aquella fiesta en la que cada uno atendía su kioskito.

Ese no es el concepto actual de la minería, ni de distribución social, y por suerte tampoco es el concepto de desentendimiento por parte de la gente (aunque alguna vez deberían decidirse sobre el modo de vida y consumo que quieren tener; protestar contra la minería y salir corriendo cada año a comprarse el ultimo blackberry de moda no es muy compatible). Las cosas cambiaron mucho desde entonces, pero el código de minería, en cuanto a inversion, sigue siendo el mismo, con algunos atenuantes. Y los controles siguen siendo insuficientes, sobre todo al estar librados a las gobernaciones provinciales.

Manifestación sí, perejiles greens no. Las cartas sobre la mesa. La participacion y preocupacion de la gente es positiva. Pero la única forma de intervenir del Poder Ejecutivo Nacional sería reformado la Constitución o intervenir la provincia, cosa que jurídicamente no se puede hacer, porque hay un gobierno elegido. Si el Gobierno Nacional interviniera con algún decreto, seria inválido para cualquier juez, que le daría la razón a la demanda que seguramente iniciarían las empresas afectadas. El Gobierno Nacional debe corregir la legislación minera menemista cuanto antes.

No soy especialista ni periodista, sólo elaboré ese texto en base a un mix de distintas opiniones. Mi posición personal es provisional y bastante abierta. A pesar de haber consultado a una persona de cierta cercanía, profesional en Geología, muy ligada al tema, tampoco me resulta fácil entender. Soy un porteño que no suele llegar más allá de donde me lleva la tarjeta Sube. Puedo hablar de los problemas que ocasionó la paralización de la expansión del subterráneo y el fomento del tránsito vehicular y de la liberación total que existe para demoler nuestras bellezas no naturales edilicias, etc.

Hasta donde me contaron fuentes profesionales, el proyecto de ley de glaciares vetado por la Presidenta contenía muchas falencias en sus definiciones, y el modificado que se finalmente se aprobó también. Ahora Beder Herrera, gobernador de La Rioja, congeló la exploración en Famatina, que por otro lado, no podría ser proyecto viable sin la debida "licencia social", así que no le quedaba otra. En épocas de Carlitos, eso lo resolvían regalando ciclomotores y televisores a la gente, o con la licencia llamada "me chupan un huevo todos, mueransé". Pienso algo parecido a lo que dijo Gardinelli:

"....la oposición no es esperanzadora a este respecto. Sería peor si gobernaran los que ya fueron gobierno: radicales y peronistas, liberales y conservadores, de Alfonsín a Duhalde y pasando por Menem y De la Rúa, cada gobierno fue ambientalmente igual o peor. Y si llegara a la presidencia el Señor Macri, que Dios nos guarde, porque ya ha mostrado tener tanta sensibilidad ambiental como una Caterpillar de las grandes..." .

Por mi parte, hace tiempo es mi deseo que ciertos temas, como los ambientales, entren en la agenda del gobierno y en sintonía fina. Hace un mes me parecía que este año era un buen momento y ahora me parece más. Pero creo que hay temas más graves que la minería, como ser el de la agricultura. Si recordamos que Cristina lo sacó a la luz en tiempos de la 125, pareciera que después no era el momento adecuado para tratarlo. Pero yo no soy el gobierno, no puedo ser quien establezca prioridades. Opino, converso, sólo eso.

Fuente: http://tallerlaotra.blogspot.com/