miércoles, 30 de mayo de 2012

¿Es difícil? ¿O es fácil?

Toda afirmación permite la duda. Y una afirmación, muy difundida ya probada desde la última entrega de los Martín Fierro es ésta: “Es un momento difícil para hacer periodismo en la Argentina”. Esta es la duda: ¿Por qué? ¿Antes era fácil? ¿Cuándo? ¿En los noventa, en los ochenta, con los gobiernos militares, con la dictadura, con las Tres A, con la “Libertadora”, con el peronismo fundante, durante la década infame, en la semana trágica, en el bicentenario, en la crisis del treinta, en la del 2001, cuándo? Decir que es un momento difícil para hacer  periodismo conlleva a pensar que hay persecuciones, censuras, miedo a ir preso, presiones sobre la libertad, falta de medios y de auspiciantes, etc. Pero no. Los periodistas que llegan –o llegamos a algún lugar de privilegio o notoriedad- o de rating que es lo que importa, siguen y seguimos firmando contratos prósperos o al menos interesantes o básicamente dignos; y gozando de las respectivas cadenas de admiraciones telefónicas o vía informática y de reconocimiento público. Sea a favor o en contra. “Este es un momento difícil para hacer periodismo en la Argentina”.

Afirmación contundente. Vasta. Expresada en la glamorosa fiesta de entrega de premios a la televisión y la radio. Contexto dispar, vario, ecléctico y bastante escotado. Eso resuena allí como durante un banquete a beneficio de huérfanos en un palacio, resuena la voz de la dama de caridad, con la caja de recaudación entre las manos, diciendo que son momentos difíciles para hacer beneficencia.
¿Por qué? ¿Antes era mejor, cuándo todavía Evita no les había dado el portazo a las damas benéficas? ¿O era mejor hacer beneficencia durante gobiernos que dejaban la pobreza en manos privadas porque ellos-los gobiernos- estaban ocupados en mantenerla y aumentarla? Bueno a lo mejor era mejor-valga la cacofonía- hacer periodismo cuando nadie se metía con los grupos hegemónicos. Eso debe querer decir aquella frase, pero no lo dijo.
Qué difícil es explicar por qué algo es difícil. Sobre todo si uno ejerce ese “algo” con eficiencia y además es distinguido por sus méritos. No sé qué responder a esa dificultad que así expresada, también cayó en los medios.
Que en la Argentina es un momento difícil para hacer periodismo.
Para mí este momento es fácil. Y no voy a tentarme a dar ningún golpe bajo. No me hace falta. Es fácil porque el periodismo en la Argentina ha dejado de ser un escondite y obliga a sincerarse. A mi me gusta aunque quede en pelotas.
Salvo que haya quienes a los cuales sincerarse le sea difícil. Muy difícil.

Por Orlando Barone

Fuente: Diario Registrado