RESUMEN DE LA OPERACIÓN
Desde el jueves 31 de mayo de 2012, se está intentando instalar mediante las redes sociales y algunos medios alternativos y blogs la convocatoria a un cacerolazo masivo en distintos puntos de la ciudad y del interior, incluida la Plaza de Mayo.
La convocatoria intenta disfrazarse de espontánea y autoconvocada, pero está fogoneada desde el sector político del PRO, quien ya tuvo el antecedente hace algunas semanas de organizar la marcha a Tribunales donde fuera agredido el cronista de 678.
El rastreo de la operación comienza a partir de la cuenta “El Cipayo”, que es quién sube a Internet el video invitando al cacerolazo y contribuye más que activamente a su difusión. Esta cuenta (que opera en Twitter, Facebook, YouTube y Blogspot) simula ser auténtica pero en verdad está operada por Luciano Bugallo junto con Martín Urdaniz. Este último es un importante community manager, es decir que realiza actividades empresariales vinculadas a la administración de comunidades en redes sociales. El primero está vinculado a la Sociedad Rural y tiene una más que intensa actividad en Internet, dirigiendo varias cuentas y blogs ofensivos hacia el Gobierno como Argentina contra K y Censurado en Argentina.
Se trata de dos figuras vinculadas al PRO a través de los funcionarios Max Gulmanelli (Director General de Educación de Gestión Estatal del GCBA) y el Rabino Sergio Bergman, Legislador del PRO. El vínculo se da a través de las ONG que comandan respectivamente: Fundación Fragua y Argentina Ciudadana. Estas fundaciones organizaron actividades en conjunto (cursos, filmación de comerciales institucionales) auspiciadas por Boldt. Gulmanelli es un funcionario cercano a Gabriela Michetti (ocupó la jefatura del despacho) y al Arzobispado: conduce junto a Guillermo Marcó (vocero del Episcopado) un programa por Radio Rivadavia llamado “Entre el Cielo y la Tierra”.
Bugallo, asimismo, se reconoce como parte de la agrupación G-25, que integra la Juventud del PRO.
Se ve así quiénes están detrás de un cacerolazo que se intenta mostrar como espontáneo pero que, dada la magnitud del trabajo que se está invirtiendo en su organización y los intereses que aparecen detrás del mismo, está más que lejos de serlo, constituyendo en verdad una nueva expresión de la peor cara de la derecha argentina.
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Desde el jueves 31 de mayo de 2012, se está intentando instalar mediante las redes sociales y algunos medios alternativos y blogs la convocatoria a un cacerolazo masivo en distintos puntos de la ciudad y del interior, incluida la Plaza de Mayo.
La convocatoria intenta disfrazarse de espontánea y autoconvocada, pero está fogoneada desde el sector político del PRO, quien ya tuvo el antecedente hace algunas semanas de organizar la marcha a Tribunales donde fuera agredido el cronista de 678.
El rastreo de la operación comienza a partir de la cuenta “El Cipayo”, que es quién sube a Internet el video invitando al cacerolazo y contribuye más que activamente a su difusión. Esta cuenta (que opera en Twitter, Facebook, YouTube y Blogspot) simula ser auténtica pero en verdad está operada por Luciano Bugallo junto con Martín Urdaniz. Este último es un importante community manager, es decir que realiza actividades empresariales vinculadas a la administración de comunidades en redes sociales. El primero está vinculado a la Sociedad Rural y tiene una más que intensa actividad en Internet, dirigiendo varias cuentas y blogs ofensivos hacia el Gobierno como Argentina contra K y Censurado en Argentina.
Se trata de dos figuras vinculadas al PRO a través de los funcionarios Max Gulmanelli (Director General de Educación de Gestión Estatal del GCBA) y el Rabino Sergio Bergman, Legislador del PRO. El vínculo se da a través de las ONG que comandan respectivamente: Fundación Fragua y Argentina Ciudadana. Estas fundaciones organizaron actividades en conjunto (cursos, filmación de comerciales institucionales) auspiciadas por Boldt. Gulmanelli es un funcionario cercano a Gabriela Michetti (ocupó la jefatura del despacho) y al Arzobispado: conduce junto a Guillermo Marcó (vocero del Episcopado) un programa por Radio Rivadavia llamado “Entre el Cielo y la Tierra”.
Bugallo, asimismo, se reconoce como parte de la agrupación G-25, que integra la Juventud del PRO.
Se ve así quiénes están detrás de un cacerolazo que se intenta mostrar como espontáneo pero que, dada la magnitud del trabajo que se está invirtiendo en su organización y los intereses que aparecen detrás del mismo, está más que lejos de serlo, constituyendo en verdad una nueva expresión de la peor cara de la derecha argentina.
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