martes, 2 de agosto de 2011

La ciudad (Capital Federal) está eligiendo lo que se merece

La ciudad está eligiendo lo que se merece. La ciudad está eligiendo un gobierno que trabaja contra la escuela pública y no le preocupa porque la escuela pública no la quieren los que tienen plata pero tampoco los secos ¿se entiende? Los que andan contando las monedas también odian la escuela pública, la odian por gratis, saben que lo que garpa es lo pago. Mandan a los pibes a la escuela pública del barrio pero porque no tienen alternativa. Ni bien le ven la pata a la sota los cambian, y si tienen que laburar dos horas más por día se rompen el culo para levantar la cuota. Los de arriba pertenecen a ese mundo donde se compra con tarjeta sin preguntar cuánto vale y los del medio y medio abajo se matan por ir atrás pero al menos no perderles pisada.

El verdulero que sólo tiene primaria aprobada y el encargado de edificio que llegó del Chaco en pelotas y a los gritos conversan a la tardecita y sienten que sus vidas empiezan a tener sentido cuando sus hijas vienen a darles un beso con el uniforme de ese colegio privado parroquial de dos mangos con cincuenta y subsidiado pero que, al fin y al cabo, es PRI VA DO y da nivel, al menos más nivel que el público de la otra cuadra donde se drogan, donde hay tomas y todas esas cosas abominables que pasan básicamente porque es gratis.

La ciudad de Buenos Aires está convencida que es una gran escalera por la que hay que subir a como dé lugar, a codazos y empellones, pero hay que subir como sea. Cuando todos eramos menemistas mandábamos a la nona a la casa del hermano pobre en Aldo Bonzi y con el retiro voluntario en la pieza de la vieja abríamos el "Drugstore", nombre que se le dio acá a los kioscos con perfumes, pañales, y ositos de peluche. Un "maxikiosco", digamos, pero con pretensiones... Otros vimos la posta con los parripollos, las galletiterías, las pañaleras y los remises. Todos capos, todos genios, todos unos piolas bárbaros que luego nos metimos en el culo desde las estanterías del Drugstore hasta la llave cruz de Renault 21 que todavía anda por ahí arrumbado en la calle. Después de pasarla mal empezamos a levantar de a poquito y ahora, ahora no nos para nadie, che, a lo sumo algunos cargan con la ignonimia de ser de River, pero salvo eso, estamos todos "Pum para arriba", como en los mejores momentos, dispuestos a ir al frente como sea contra cualquiera.

Sabemos cómo viene la mano. Que los que pasan hambre se jodan, ellos lo eligieron. A nosotros nadie nos regaló nada. Nos caímos y nos levantamos varias veces y acá estamos, viejo, de nuevo en la lucha y eso que Alfonsín nos dejó en pelotas, eh, y después el turco ni te cuento, y no quieras que te diga cómo nos empomó De La Rúa... Pero, de a poquito y apechugando fuimos saliendo. Porque no te confundas, acá la pasa mal el que quiere, porque siempre hay un rebusque, eso sí, hay que estar atento.

La ciudad se vota a sí misma, se plebiscita, se mira en el espejo y sólo tiene una duda: No saber si merece o no seguir perteneciendo a "este país".

Fuente: tirandoalmedio.blogspot.com (31 de Julio de 2011)