La actriz Florencia Peña opinó sobre las presiones que hubo con el elenco que forma parte de la miniserie "El Pacto" y lo comparó con la situación judicial con Papel Prensa."Otro duro cruce entre realidad y ficción, de ficción documental y realidad distorsionada, fue el caso de El Pacto. Mike Amigorena decidió dejar la serie donde se reconstruye la historia de Papel Prensa. No tardaron en aparecer las voces de las personas que participan en la producción. Y una de las versiones que ganó fuerza es que Mike recibió presiones por parte del Grupo para abandonar el papel de Magnetto. Mike había grabado ocho capítulos de una miniserie de 13" describe la situación Florencia Peña en su última columna de opinión en el diario Tiempo Argentino.
Específicamente la actriz habla sobre la miniserie "El Pacto" que iba a ser estrenada la semana pasada en la pantalla de América pero que por la abrupta renuncia de uno de sus protagonistas debió ser suspendida. Entre las varias hipótesis que se barajó fue que Mike Amigorena, que en la ficción interpretaba un personaje muy similar al CEO de Clarín, Héctor Magnetto, fue presionado para abandonar el proyecto. La historia tomaba como punto de partida la apropiación de Papel Prensa y causó una revuelta mediática.
"La pregunta es: ¿no sabía lo que estaba haciendo? ¿Después de ocho capítulos se dio cuenta de que no le gustaba? ¿O la presión fue tan fuerte que del chucho salió corriendo? ¿Qué le pueden haber dicho para que deje en banda de esa manera a todos los que integran El Pacto? ¿Que no trabaja más en Canal 13, y que el diario Clarín no lo va a apoyar más? ¿Que no se cague la carrera? ¿Qué es joven? A ver, stop acá" describe Peña y continúa: "Esto quiere decir entonces, que nosotros, los que tuvimos una participación activa por estos tiempos a favor de la Ley de Medios, y en contra de los monopolios mediáticos, ¿no vamos a trabajar más en Canal 13? ¡Opa! Qué delirio, ¿no? ¿Pero no son ellos los que denuncian la falta de libertad? ¿Ustedes se imaginan si esto hubiera pasado al revés?".
"Y lo curioso es que mientras el debate se iba derivando hacia lo farandulesco, la oscura historia de Papel Prensa se debatía en otros ámbitos, como el Poder Judicial. Por un lado, la causa sobre la compraventa de Papel Prensa será investigada en el marco de violaciones a los Derechos Humanos. Algo poco frecuente entre los títulos del Grupo, y que tiene fuerte vinculación con el llamado Circuito Camps en La Plata. Esta semana, Martín Balza afirmó que durante la dictadura no le caben dudas de que hubo un plan sistemático para la apropiación de bebés. Por otra parte, el médico Bergés negó que haya habido torturas, en otra demostración de total descaro" continúa Peña ya centrándose en la realidad, la situación judicial de Papel Prensa.
"También en el ámbito judicial se disputa la participación del Estado como accionista en el directorio de Papel Prensa, con un 28% de participación. Algo que Clarín y La Nación, por medio de artilugios jurídicos y la complicidad de jueces amigos, vienen impidiendo para conservar sus privilegios. Esta semana se denunció por mal desempeño al juez Durao, que resolvió avalar una asamblea donde no participó el síndico de la Nación. Habría cometido al menos 17 irregularidades, y podría terminar en juicio político. Pero los jueces funcionales, y los que se dejan intimidar, son por suerte cada vez menos" finalizó.
Fuente: Diario Registrado