lunes, 18 de junio de 2012

Che Guevara y Montoneros, distinta vara de un mismo accionar

En la sociedad argentina, existe cierta idea de lo que es políticamente correcto que no se asocia con lo que es políticamente aceptable para la mayor parte de la sociedad. En ese sentido se plantean formas de ver e interpretar situaciones de características similares de maneras totalmente opuestas. En este sentido es que dentro del sector de la sociedad que se autoproclama progresista y venera y resalta la figura de Ernesto Che Guevara, existe una gran parte que demoniza y castiga la figura de la agrupación Montoneros.
Se me ocurre esta situación como un caso de distinta vara por el hecho de existir una serie de coincidencias entre los fines y el accionar del Che y de los Monto. Para empezar, vamos a analizar a Montoneros como organización, sin hacer ese análisis malicioso de quienes intentan reducir a un grupo tan numeroso a figuras tan calamitosas como la de Firmenich, sino a aquellos que realmente hicieron lo que la organización profesaba.

Como puntos similares podemos resaltar los siguientes:
  • Los fines: Los del Che eran los de instaurar el modelo socialista, luchar por ello, por la clase trabajadora, hacer la revolución armada, tal y como lo hizo de manera triunfante en Cuba y tal y como lo intentó hacer en África y en Bolivia, donde dio la vida por la revolución. La agrupación Montoneros buscaba instaurar el peronismo socialista, la rama izquierda del peronismo, luchaba por la clase trabajadora e intentó hacer la revolución armada cuando no estuvo en un contexto democrático.
  • Contexto político: El Che formó parte de un levantamiento armado contra una dictadura capitalista avalada por los Estados Unidos. La organización Montoneros formó parte de una resistencia armada a la última dictadura militar argentina, una dictadura capitalista que impuso el estado neoliberal y que fue avalada por los estados unidos. Anteriormente había sido la resistencia a un período de fraude y dictadura, que proscribía al partido mayoritario (del cual formaba parte la agrupación) y perseguía a sus adeptos.
  • Los medios: Los medios utilizados durante el período de resistencia a las respectivas dictaduras capitalistas fueron los mismos, la lucha armada. Arriesgando la propia vida y ofrendándola a la causa de ser necesario.
Por otra parte se encuentran las diferencias, en el caso de Guevara, se plantea una historia épica de un joven hijo de una familia de clase media alta, descendiente de una de las 100 familias, que en plena etapa de culminación de sus estudios de medicina, los cuales en la Argentina de la época le asegurarían un buen pasar, decide abandonar los lujos y placeres que le prometía la vida y arriesgar su pellejo por una causa popular, por ello lucha en cuba, lejos de su país natal, luego lo hace en África, renunciando a la tranquilidad que le ofrecería ser funcionario de la revolución triunfante, y posteriormente muere en Bolivia intentando desparramar el germen revolucionario en todos los pueblos sometidos del mundo.
La historia de Montoneros es distinta, por empezar es una agrupación, que proviene de la militancia cristiano-peronista (sin relación directa con la cúpula eclesiástica, sino con la cercanía de curas villeros), que muta a travéz del tiempo, que nace de los hijos de un sector popular sometido por su posición política, nace de la bronca del oprimido, que está conformada por militantes que provienen de la clase obrera Argentina, y que su único plano de acción es la Argentina.
El factor heroico que se representa en el caso del Che, de arriesgar la vida en el campo de batalla por la causa, está presente en Montoneros en la famosa pastilla de cianuro, la cual poseían muchos militantes, y la cual tomaron tantos, para morir cuando eran capturados y así no delatar a un compañero bajo el sometimiento a tortura, también se representa en aquellos que se entregaron para que no cayera un compañero cuya función era más importante, y en los que murieron por causa de la tortura al negarse a delatar a un compañero, su paradero, los planes de "La Orga", etc.
Es raro, visto de esta manera, existan quienes veneran al Che y castigan a los montos, pero para ello he pensado distintas hipótesis:
Existe en la Argentina, un fenómeno que no se plantea en el resto del mundo, el peronismo. Esa tercera posición de la cual tanto habló el general Perón, rompió el esquema que se planteó en el mundo y que en muchos lugares sigue siendo parte del bipartidismo local, que es el de el socialismo y el capitalismo. En la Argentina, con la llegada del peronismo, un movimiento de claros rasgos socialistas, pero con una impronta nacionalista y un fuerte corte popular, el socialismo perdió a sus más fieles adeptos, la clase obrera, y arrebató al radicalismo parte de su caballito de batalla, la clase media. En este sentido, el país quedó políticamente dividido, existen los partidos de sesgo conservador, a lo cual quedó relegado el radicalismo, existe el peronismo que concentra a la mayor parte de la población, y existen dos tipos de socialismo, el socialismo de estilo europeo (hoy claramente representado por Hermes Binner), el cual levanta banderas progresistas en muchos sentidos simbólicos pero no impulsa grandes cambios sociales y "transa" con el poder económico, y por otra parte el sector trosko-tirapiedras, que si bien no negocia con la derecha, no se decide por hacer la revolución y critica todas las medidas de corte socialista que no vengan de su espacio. Ambos "grupos" socialistas, en lugar de sumarse o coexistir con el peronismo, han experimentado a lo largo del tiempo una especie de celos de este movimiento, por el hecho de haberles robado a la mayor parte de las masas obreras. En este sentido, a mi entender, parte de ese sector "progresista" que venera la figura del Che, condena el accionar de Montoneros por el hecho de provenir del peronismo.

Otro punto de vista puede ser el del falso progresista. Este caso sería el de alguien que aplaude el progresismo mientras esté lejos y no afecte su bolsillo.
Otra de las posibilidades es la de quienes no pueden evitar sentir la admiración de la que nadie puede escapar al conocer la historia del Che, un hombre que pudiendo vivir una vida de privilegios y placeres entrega su vida a una causa social. Este grupo no comparte sus ideas, pero sí admira su valor.
En este escrito no se intenta nada más que equiparar situaciones que (al modo de ver del escritor), son similares, y merecen una comparación. La violencia que se critica a Montoneros es la misma que se presenta en el caso del Che, y la entrega a una causa que pretende la justicia social y el triunfo de la clase obrera y la valentía de arriesgar la propia vida, la cual se elogia y venera en la figura de Ernesto Che Guevara es la misma que aparece en tantos militantes Montoneros.
A criterio del lector está si el fin justifica los medios, lo que queda claro es que tanto fines como medios, fueron análogos en ambas causas.

Facundo Calles

Fuente: LMO