martes, 19 de junio de 2012

¿Que te pasa Moyano?

¿Estas desorientado y no sabés que trole hay que tomar para seguir?

Te olvidaste que 12 millones de argentinos votaron a Cristina hace menos de un año, esa mujer a la que vos apoyaste durante tantos años, en tantos actos y declaraciones.

¿Quién gana con los paros? ¿los trabajadores? No parece que sea la respuesta correcta. Desde 2003, los laburantes gozan de paritarias, aumentos salariales, inclusión social, derechos y garantías que habían sido aplastados por el neoliberalismo rapaz. No acatar una conciliación obligatoria para boicotear al gobierno popular no parece un gesto muy acertado. Los camioneros son uno de los gremios mejor remunerados, por lo que los paros no son una respuesta adecuada a reclamos gremiales, sino que responden a la puja política del jefe de la CGT con la Presidenta, eso está clarísimo.

En medio de la crisis más brutal de que se tenga memoria, el capitalismo global amenaza despedazar a todo lo que encuentre a su paso, como suele hacerlo la voracidad especulativa de las finanzas, y Europa está al borde del precipicio. Nosotros podemos llegar a recibir los coletazos de esa crisis, y no es bueno que mezquinas aspiraciones personales afecten el destino de todos los argentinos, ¿no sé si se entiende Moyano?

Decís: «Si me tienen que llevar preso, que me lleven», pero vos no sos Mahatma Gandhi luchando por la libertad de tu pueblo. Estas peleando con la presidenta de todos los argentinos, una compañera peronista, te guste o no te guste, chabón. Podés opinar loque te guste, porque estamos en democracia, pero vos te diste vuelta como una media, como Jorge Lanata, decias una cosa hace un tiempo y ahora decís todo lo contrario. Un mamarracho.

Moyano, todos tenemos historia de lucha, algunos un pasado glorioso, otros una militancia combativa, otros valor y recuerdos duros, pero nada de eso garantiza un presente digno; la dignidad y el respeto se ganan todos los días con las acciones que uno realiza y para qué las hace.

Los peronistas tenemos un sur que nos guía, para un compañero no hay nada más importante que otro compañero, y cultivamos el amor, por eso leemos los textos de Evita...

"Los ambiciosos son fríos como culebras pero saben disimular demasiado bien. Son enemigos del pueblo porque ellos no servirán jamás sino a sus intereses personales. Yo los he perseguido en el movimiento peronista y los seguiré persiguiendo implacablemente en defensa del pueblo. Son los caudillos (...) Hay que identificarlos y hay que destruirlos." (Mi Mensaje, capítulo 24).

Daniel Mancuso

Fuente: Daniel Mancuso