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viernes, 4 de noviembre de 2011

Escrutinio definitivo

Cristina superó el 54% y se distanció aún más de Binner

La fórmula Fernández-Boudou superó el 54% de los votos en la elección nacional de octubre, y logró un 37,31% por encima de quien ocupó el segundo lugar, constituyéndose en la segunda mayor diferencia de la historia.

La Justicia Electoral difundió hoy los resultados del escrutinio definitivo, que fueron dados a conocer por el ministro del Interior Florencio Randazzo. Finalmente se supo que la Presidenta obtuvo su reelección con un 54,11% de los votos, superando en un 37,31% al socialista Hermes Binner, con lo que quedó a apenas 0,12% del récord histórico logrado en 1973 por Juan Domingo Perón, quien superó por un 37,43% (61.85 contra 24,42) al radical Ricardo Balbín.

Asimismo, el 54,11% convierte a Cristina Fernández de Kirchner en la presidenta más votada desde la recuperación de la democracia en 1983, año en que Raúl Alfonsín se alzó con el 53,96% de los votos. En números, el 54,11% implica 11.863.054 votos, es decir, 270.031 sufragios más que en el escrutinio provisorio. En tanto, el socialista Hermes Binner alcanzó el 16,80%, que se traducen en 3.683.660 de votos.

El ministro del Interior subrayó que entre Cristina y la segunda fuerza la diferencia fue de 8.179.394 votos a favor de la Presidenta, quien sumó 1.108.016 votos más que en la elección Primaria, según consta en los datos enviados por la Justicia Electoral.

El tercer lugar fue para Ricardo Alfonsín con el 11,14%, seguido por Alberto Rodríguez Saá con el 7,96%, Duhalde con el 5,86%, Altamira con el 2,30% y se confirmó que en el último lugar quedó Elisa Carrió con el 1,82% de los votos.

Fuente: Diario Registrado

lunes, 24 de octubre de 2011

Aplastante; arrasadora; superlativa; gigante; suprema; e indiscutible, son algunos de los calificativos con los cuales bien puede definirse la victoria del Proyecto Nacional y Popular ayer en las urnas.

Tras ocho años en el gobierno y con una campaña en la que expusimos sin medias tintas, como venimos transformando el país y hacia donde vamos; cual es el significado de profundizar el modelo, la voluntad popular fue contundente en su apoyo.

11.593.023 de votos ratificaron que somos la mayoría y que profundizaremos la construcción de un país con trabajo; producción, y justicia social, un país para todos.

La distancia sideral en los números de la elección no hace otra cosa que confirmar el carácter popular de éste gobierno por la imposición de realidad que los mismos números otorgan ante cualquier análisis, pero más porque reflejan una construcción política que continúa ganando en organización.

Tenemos Gobierno Popular por lo todo lo que se ha hecho en pos de la ampliación de ciudadanía y la recuperación económica de los trabajadores y los desposeídos.

Tenemos Gobierno Popular porque se ha recuperado la visión de un horizonte ligado al desarrollo integral de la sociedad.

Tenemos Gobierno Popular porque tenemos ideas; proyectos; y sueños, y todos ellos los articulamos con organización política para dar cada disputa.

Tenemos Gobierno Popular porque todo esto es ratificado de manera categórica por la participación masiva.

Tenemos Gobierno Popular porque Néstor nunca claudicó y tuvo la capacidad para construir nuestro proyecto en un país sumido en las ruinas del neoliberalismo económico y cultural, y como hizo referencia ayer la Compañera reelecta Presidenta de todos los Argentinos Cristina Fernández de Kirchner, porque tenemos vocación de trascendencia, de continuidad de este proceso más allá de los nombres.

Nos encaminamos a 12 años de Gobierno Popular gracias a Néstor como fundador de este proyecto, y a Cristina como estadista, y como cuadro político excepcional que posee una característica que sólo he observado en Juan Domingo Perón: Cristina le habla al Pueblo sin intermediario alguno, y éste responde.

Por Ikal Samoa

Fuente: http://www.colnor.blogspot.com/

La fuerza de ella

Radiografía del año más duro en la vida de Cristina Fernández de Kirchner: cómo fue el recorrido desde la muerte del ex presidente a la arrasadora reelección. Las continuidades, los cambios y el papel de los jóvenes.

Por Sandra Russo

Hace casi un año –dentro de apenas tres días– esa mujer que desde 1975 se llama Cristina Fernández de Kirchner, se quedó repentinamente viuda. Aunque ella ha dicho que desde el primer día “sabía lo que tenía que hacer”, esto es, ser candidata a la reelección, entre tomar esa decisión y darle cauce con los resultados obtenidos ayer, hay un trecho que recorrió sola, con sus propios pasos, su propia experiencia y su intuición política. No dejó de invocarlo ni de llorarlo a Néstor, pero tampoco dejó de trabajar. El apego al trabajo siempre fue un rasgo de los dos, pero desde la muerte de él Cristina ha asegurado, en muchos discursos y en la práctica, “redoblar el esfuerzo”. No era una manera de decir.

Apenas enviudó, le ofrecieron negociar su gobierno desde los grandes medios y la oposición, como si todavía entonces, hace tan poco, CFK hubiese sido el títere que pretendían y no la dirigente que es, capaz de convertir la adversidad en fortaleza. Capaz de muchas otras cosas, en rigor. Su primer mandato dejará al país en una situación tan ventajosa –en términos de datos duros y en los términos blandos que millones de argentinos confirman en su vida cotidiana– respecto de todo lo vivido desde hace décadas, que aunque lo llamen viento de cola, esa expresión despectiva no alcanza a medir otros atributos del presente, como el fervor militante, un fenómeno que, por ejemplo, este fin de semana registró la cadena Al Jazeera como un dato curioso y a contracorriente de lo que sucede en todo el mundo con los jóvenes. La de ayer fue, al mismo tiempo, la victoria de un liderazgo y la reafirmación de un proyecto político. La conversión de la adversidad en fuerza ha sido la clave del gobierno de Cristina, atravesado en 2008 por una crisis que ella misma, pero no ella sola, caracterizó como destituyente. “Hoy es su ausencia la que me da fuerza”, ha dicho hace unos meses recordando a su esposo, para explicar esa obstinación y ese despliegue de energía que le imprimió a su campaña, que pensó y dirigió personalmente, al mejor estilo pingüino.

Esa palabra, fuerza, que fue la base de la campaña, se la empezaron a gritar a ella hace casi un año, en aquel día de dolor, cuando nadie podía aventurar qué pasaría, y si podría. Pudo. Volvió a convertir la adversidad en fortaleza, pero más allá de las metáforas: su fortaleza política ahora tiene nombre propio. Como un guiño colectivo y salteando intermediarios, ella devolvió el grito, y fue escuchado. La campaña, en ese sentido, fue un diálogo.

Lo que desde 2008 sus más emperrados detractores insistieron en llamar “doble comando”, y que consistió en una descalificación de género que indicaba que ella no gobernaba, que gobernaba él, fue en realidad una pareja que funcionó en equipo durante 36 años. No fue la única pareja de dirigentes políticos, aunque sí la que llegó más lejos en la historia argentina. Vivieron como otras parejas de dirigentes políticos, respaldándose y apoyándose. Quizá la connotación sospechosa y despectiva del “doble comando”, o aquella otra, la de “la yegua”, dé el rodeo suficiente como para tener en cuenta el clima generado por una oposición que sin escuchar las reiteradas invitaciones a discutir políticas, abusó de la oferta mediática al respecto y se inclinó por los agravios personales y las generalizaciones. Ayer se confirmó que en una sociedad altamente politizada, esas operaciones dieron resultados paradojales.

La pérdida

El 27 de octubre de 2010, CFK sufrió lo que declara como el dolor más fuerte de su vida. Desde 1975 venía compartiendo pareja, familia y militancia con él. Era su pared y su amortiguador. Su protector. Hace casi un año nadie sabe qué fue lo que sintió ella, ni la dimensión existencial en la que se hacen algunos juramentos, pero los acontecimientos se parecen mucho a una promesa cumplida.

Conociendo la historia de esa pareja y la pasión por la política que los envolvió cuando eran muy jóvenes, la histórica victoria que ayer le dio a CFK su reelección es, por un lado, no menos de lo que esa mujer deseó lograr para tributárselo a él. Pero por el otro, esa victoria la renombra a ella sola conductora y síntesis del proyecto político que empezó en el 2003 y cuya declinación fue mil veces diagnosticada y anunciada al público por múltiples portavoces. Las características de esta escena indican, sin embargo, que CFK supo leer la realidad y actuar sobre ella de un modo que le permitió no sólo que cada vez más sectores percibieran que este proyecto es a su favor y no en su contra, sino también que este proyecto tenga un rumbo claro y destinatarios explícitos: los jóvenes. Después de las primarias, cuando los porcentajes a su favor sorprendieron hasta al oficialismo, se puso en marcha una interpretación que recogía esta semana la pregunta de un corresponsal extranjero: “¿Hasta qué punto su viudez no influyó en su imagen positiva?”. Y un poco más allá, para los más impudorosos: “¿Sobreactuó?”. No son preguntas demasiado atrevidas en un país en el que hubo dirigentes opositores que hasta declararon haberse “alegrado” por la muerte del ex presidente, que dicho sea de paso dejó el gobierno con la mejor imagen de un presidente al término de mandato desde el regreso de la democracia, y con su esposa como sucesora democráticamente electa. Es decir: hay datos duros de esta historia que son sistemáticamente escamoteados por uno de los relatos que existen sobre el presente. Pero hay demasiada gente que apoya el modelo gobernante como para que todos ellos sean pagos, extras o corruptos.

Con la muerte de su marido, Cristina no tenía alternativas, porque nadie más que ella sintetizaba su proyecto para todos los sectores que lo integran. Pero no porque haya sido la mujer de Kirchner, como también pretendieron simplificar. Haber visto cómo manejó las listas para perfilar su gobierno, cómo mantuvo su eje hacia fuera y hacia adentro de su fuerza, cómo decidió comunicarse con los ciudadanos y cómo aprovechó cada minuto de este año para repartirse en los múltiples e intensos ejes de la gestión, la dispensan de tener que seguir dando exámenes de capacidad y cintura política.

Aunque no sea de las más mencionadas, una de las vías más importantes de comunicación con los ciudadanos fue su calma. Cualquier desborde, aun alguno entendible en cualquier otro, a ella le hubiera sido cobrado muy caro. No contestó ni desmintió nada, salvo lo indispensable, como el precio de su habitación en un hotel de París o la compra de decenas de pares de zapatos, constituyéndose en la primera presidenta argentina que debe dar explicaciones sobre algunos items que cuando hubo presidentes varones no formaron nunca parte de la agenda periodística. Se paró más arriba de donde se cotorrea, se conspira o se confunde. Se preservó dejando hablar.

Las mil flores

En 1975, cuando ella se convirtió en la esposa de Néstor Kirchner y comenzó a dar, muy lentamente, los pasos que ayer la llevaron a la reelección, muchos, millones de los que la votaron no habían nacido. A quienes ella se dirigió especialmente en los últimos meses, y quienes aparecen como sus principales interlocutores, los jóvenes, les tocó vivir en un país beige, que cíclicamente viraba hacia la oscuridad. La democracia del bipartidismo neoliberal era lo único conocido. No curaba, no alimentaba y no educaba, y nadie daba un peso por ella. Ni siquiera uno de los pesos que equivalían a un dólar durante toda la década en la que parecía que gobernaba el peronismo pero no se notaba. Quizá por eso tampoco se notaba el antiperonismo, que se urticó recién después del 2003. En los ’70, Cristina fue una joven, como tantos otros jóvenes argentinos, que atajaron con toda su humanidad la época que les tocó. Su juventud transcurrió en La Plata de 1973, en aquella universidad atravesada por todos los dilemas de ese tiempo. No todos los compañeros estaban de acuerdo. Se discutía todo y sin parar. La política, que ella ya traía de su casa, fue el ungüento de esa generación. Frente a otros caminos, ella y su marido siempre defendieron la política. Decían que a las cosas había que cambiarlas con política. Que la política era la herramienta, el instrumento y la oportunidad. Que lo que había que hacer, sin parar y sin desfallecer, era política, y sobre todo, construcción política.

Lo que trajeron muy claramente a la escena argentina tanto Néstor como Cristina es aquel “otro modo” de hacer política que desde una parte de la conciencia nacional se reclamaba desde hacía mucho. Cuando todo estalló en el 2001, y el grito se simplificó en el “que se vayan todos” que ahora suena en otros lugares y en otros idiomas, lo que se reclamaba era que se rompiera ese hechizo que hacía a la política más un juego de salón que de territorio, más un puente hacia la popularidad televisiva que hacia el corazón de un pueblo.

Cristina ha trabajado durante toda su presidencia en dos niveles paralelos, el material y el simbólico. No lo descubrió ella ni era un secreto para nadie: en la Argentina nunca dejó de haber sectores que intentaron dar la batalla cultural necesaria para romper el hechizo del Pensamiento Unico. Esas voces nunca se callaron, provenían de diferentes lugares del pensamiento argentino y formaron parte de las minorías que a lo largo de los ’90 vieron impotentes pero no desorientadas cómo la política se rendía a los mercados. Ella da cuenta minuciosamente de esos años cuando relata cómo el ex gobernador de La Pampa, Marín, debió intervenir para que Néstor Kirchner y Domingo Cavallo no se fueran a las manos antes de la firma del Primer Pacto Fiscal, al principio del desmantelamiento del Estado y el saqueo a las provincias. Después de eso, Néstor se puso a estudiar Economía, porque había entendido algo: para que otro proyecto político tuviera chances de prosperar era necesario que los dirigentes políticos abandonaran la pose de eternos escuchas de los técnicos económicos, y que hubiera superávit fiscal y comercial.

A eso se dedicó y así le dejó el gobierno a ella. Pero ella se desdobló y se ocupó, además, de lo simbólico. Tampoco entonces inventó nada: en el Salón de las Mujeres desde el que se hacen los anuncios oficiales, o desde el salón de los Patriotas Latinoamericanos, en la ex Aduana Taylor donde se sintetizan los doscientos años de historia, en sus permanentes llamados al orgullo y la autoestima, en los logros científicos y deportivos, en la reaparición de las palabras “patria” y “pueblo” no hay ningún invento nuevo. Estaba todo. Desarmado, obturado, bloqueado, silenciado, pero cada eslabón de lo que algunos llaman “relato kirchnerista”, ya estaba, fragmentario y empequeñecido después de varias derrotas, encarnado en millones que siempre creyeron que había que recuperar el Estado, viciado primero, y achicado y demonizado después. Cristina Kirchner lleva adelante nuevas estrategias pero no nuevas aspiraciones. Quizá eso explique por qué tantos sectores se apropiaron y defienden este proyecto. Estamos en democracia y ese proyecto los representa. Es bastante simple. Pero si hay un motor claro del proyecto que ella impulsa y conduce, si hay un actor emergente y decisivo de la construcción política que estalló el día en que ella lo perdió a él, son los jóvenes. Los que nacieron en democracia. Los que nacieron cuando en este país la democracia parecía siempre ineficaz para mover de lugar algunas cosas demasiado importantes como para olvidarse de ellas. “Un puente entre generaciones”, dijo ella que quiere ser cuando lanzó su candidatura. Hoy vivimos esta inesperada escena en la que emerge el liderazgo inequívoco de una mujer, y en la que sus principales interlocutores son las nuevas generaciones. Hay unión por amor y no por espanto. Esto es lo nuevo que pasa. Aquel viejo hechizo, finamente, se rompió.

Fuente: Página 12

Cristina Kirchner reelecta

"Lo importante es lograr un lugar en el corazón del pueblo"

La Presidenta de la Nación dio su discurso tras conocerse su victoria en las elecciones y señaló: "Quiero que sea la victoria de todos los argentinos, para eso voy a trabajar".

La Presidenta de la Nación ofreció el discurso del triunfo y le agradeció a todos quienes hicieron posible el acto democrático.

"Lo importante que es la voluntad unida a la convicción. Siempre pensaban que no se podía luchar contra determinadas cosas preestablecidas en Argentina y que había que pedir permiso en para saber que se podía decir y lograr más líneas en un diario. Lo importante es lograr un lugar en el corazón de nuestro pueblo", aseguró Cristina en su discurso.

"Quiero decir un inmenso gracias a los 40 millones de Argentinos de todos los partidos que participaron legítimamente en estas elecciones en las distintas categorías", agregó.

"Quiero agradecer el llamado solidario de Dilma Rousseff, de Chavez, del compañero Hugo... de Pepe Mujica, de Sebastian Piñera, de Juan Manuel, el querido presidente de Colombia, que siempre me recuerda a néstor", continuó.

También se refirió al expresidente Néstor Kirchner: "Quiero agradecerle a alguien que ya no me puede llamar más pero que es el gran fundador de la victoria de esta noche, porque yo no me la creo... nunca me la creí ni pienso hacerlo. Sin él, sin su inconmensurable valentía y coraje. Cuando él decía esas cosas era una voz solitaria, condenada, criticada y sin él, y sin las cosas a las que se atrevió hubiera sido imposible llegar hasta aquí. Si no lo digo esta noche, siento que me va a estallar el corazón".

"Quiero convocar a los argentinos a la unidad nacional; qué nos digan cómo mejorar. Tenemos un país que se construya sobre lo que hizo el anterior, que se hizo esto pero le faltó lo otro. No se trata de personas, sino de proyecto político y de país", agregó.

"Qué más puedo querer. Lo único que quiero es contribuir, cooperar, como argentina con la más alta responsabilidad a seguir agrandando el país. Más trabajo, más industrialización, más tecnología, más escuelas, más caminos, más salud. Quiero hacer eso, ser una persona que haya ayudado a cambiar la historia", continuó.

"Sola no se puede... necesitamos la colaboración de todos los argentinos, pero quiero decirles también. Que por comprensión histórica como dijo él en su discurso del 25 de mayo del 2003. Cuenten conmigo para seguir profundizando un modelo de país que mejore la vida de 40 millones de Argentinos. Significa reconocer que cuando una sociedad de expresa y decide en elecciones esa decisión debe ser respetada... y quienes han logrado ese mandato, deben ser apoyados y tener la colaboración de la sociedad", dijo.

"No significa que no haya intereses, no vamos a ser ingenuos; sabemos que hay proyectos políticos que quieren volver a otro país, se que son minorías, poderosas, pero minorías. Depende entonces de los trabajadores y de nuestras clases medias... no desviarse", agregó.

"Quiero apelar a todos los que están identificados con los intereses del pueblo; a ésta mujer no la mueve ninguna ambición, sólo me mueve el profundo amor que siento por Argentina y la necesidad de honrar la memoria de él y de miles que dieron la vida por la patria", finalizó.


Fuente: Diario Registrado

Tercer turno con liderazgo nítido y fuerte

La fórmula Cristina-Boudou arrasó en la provincia de Buenos Aires y ganó en todos los grandes centros urbanos, menos Rosario y Vicente López. El radicalismo no consiguió Mendoza. Binner, segundo. La segunda de 2007, Carrió, última detrás de Altamira.

Por Martín Granovsky

Desde ayer los dos países más grandes de la región están en el mismo escalón político: el modelo sudamericano de reforma con inclusión que ya había ganado un tercer turno en Brasil ganó su tercer mandato en la Argentina de la mano de Cristina Fernández de Kirchner. La Presidenta consiguió no sólo la reelección, sino la consolidación de su liderazgo político al frente de una alianza social y política heterogénea que le brindó el triunfo más amplio de la historia argentina.

Cristina quedó tercera en votos, después de Juan Perón e Hipólito Yrigoyen. Hasta ayer ese lugar era ocupado por Raúl Alfonsín, con su 51,7 por ciento de 1983.

El último lugar fue para Elisa Carrió, la mayor crítica individual del kirchnerismo, que quedó después de la fórmula del Frente de Izquierda encabezada por Jorge Altamira. “Encabezamos la resistencia a Cristina Kirchner y su proyecto mentiroso y malo para la nación”, dijo luego de aclarar que la jefatura de la oposición pasó por los votos a Hermes Binner. Ricardo Alfonsín perdió el segundo lugar que había alcanzado en las primarias del 14 de agosto y hasta volvió a ser derrotado en su lugar en el mundo, Chascomús.

Anoche Cristina incluso se dio el gusto de bailar “Arde la ciudad” en la Plaza de Mayo, a metros donde hace casi un año fue velado Néstor Kirchner. Antes alcanzó a decir un saludo no apto para melancólicos: “Quiero darle las gracias a esta multitud de jóvenes argentinos que volvió a recuperar la Plaza de Mayo. Este es un momento histórico superador de aquellos momentos. Porque esta Plaza fue momento de alegrías pero también de desencuentros y enfrentamientos. Yo quiero celebrar que esta juventud viene a la Plaza a levantar las banderas con alegría y no con odio”.

Y en tono de jefa política dio una recomendación: “Les pido que se organicen en los frente sociales, en los frentes estudiantiles, para defender a la patria y los intereses de los más vulnerables y para que nadie pueda arrebatarles lo que hemos conseguido”.

La intensidad de la ola electoral puede medirse a través de un triunfo: en Mendoza, la provincia de los radicales Julio Cobos y Roberto Iglesias, Cristina triunfó por más de un 50 por ciento y le hizo ganar el distrito al candidato peronista.

En la provincia de Buenos Aires Cristina obtuvo el 57 por ciento y Hermes Binner, del Frente Amplio Progresista, quedó segundo con el 14. El triunfo del Frente para la Victoria fue contundente y garantizó el espesor de la victoria nacional. También indicó que desde el punto de vista político cicatrizó la crisis política de la 125.

La Presidenta ganó otros dos grandes distritos, Santa Fe y Córdoba. En los dos el FAP fue la segunda fuerza. En Santa Fe Binner quedó muy cerca de Cristina pero no pudo ganar en el territorio que hoy gobierna.

A diferencia del 2007, la Presidenta ganó en todos los grandes centros urbanos de la Argentina, menos Rosario: Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Mendoza, Bahía Blanca, Mar del Plata y Córdoba. Es una de las razones por las que obtuvo un diez por ciento más de votos. Entre las capitales, el kirchnerismo recuperó Río Gallegos. Y obviamente arrasó en el conurbano. La Matanza terminó con una victoria de Cristina por 67 a 10. Florencio Varela, 73 a 7. La nota distinta del Gran Buenos Aires la dio el proísta Jorge Macri. El primo del jefe de gobierno porteño le arrebató Vicente López a Enrique “El Japonés” García, un radical aliado al oficialismo. Con la derrota de García y la anterior del radicalismo rionegrino, el radical aliado al gobierno nacional que quedó en posición más sólida es el gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora.

A diferencia de 2009 ganó la provincia de Buenos Aires. El triunfador de entonces frente a Néstor Kirchner, Francisco de Narváez, ayer consiguió un lejano segundo puesto tras Daniel Scioli. El gobernador consiguió la reelección por un margen mayor al de Eduardo Duhalde cuando fue reelecto en 1995. En su discurso del Hotel Intercontinental a las diez de la noche, Cristina agradeció dos veces a la “querida provincia de Buenos Aires”. Scioli quedó legitimado otra vez y en carrera para 2015. Agradeció in memoriam a Néstor Kirchner y en su discurso no sólo mencionó a Cristina, sino “al compañero Gabriel Mariotto, que sin ninguna duda me va a ayudar a que metamos muchos goles en la provincia”. Una nueva figura asoma también en la construcción política futura del oficialismo: la del ministro de Economía Amado Boudou, desde ayer vicepresidente electo.

En ese mismo discurso Cristina dijo: “Yo no quiero más nada”. Explicó que ya fue electa como primera mujer a la Presidencia y reelecta para el mismo cargo. Fue un modo de afirmar que no va por la re-reelección para 2015. Aunque sí por la jefatura política: “Por comprensión histórica y por voluntad popular cuenten conmigo para profundizar este proyecto de país”.

El tono presidencial de ayer fue de convocatoria “a los 40 millones de argentinos”.

La referencia a los grandes medios fue elíptica y estuvo dirigida, en realidad, a los dirigentes políticos. Cuando Cristina rescató la figura de Kirchner dijo que lo hacía como compañera de militancia y no como viuda y que estaba recordando a “un cuadro político”. Fue entonces cuando subrayó la importancia de “la voluntad, y no del voluntarismo, unida a la convicción” y dijo que había que terminar con el hábito de “pedirle permiso a alguien para ver qué se puede decir a cambio de ganar cinco minutos más o unas líneas”. Dijo la Presidenta que “lo importante es saber leer los ojos de millones de argentinos, porque ahí están las cosas que faltan pero también cuánto se ha hecho desde el 2003”.

Delante de enormes imágenes del propio Kirchner, de Eva y de Perón, la Presidenta agradeció a los argentinos y a todos los partidos y de inmediato a los sudamericanos. Habló de “esta región, nuestra casa”.

Contó que la presidenta brasileña, “la compañera Dilma Rousseff”, le dijo “palabras muy dulces”. Fue “un llamado amigo, regional, solidario, fraternal”. También mencionó por sus nombres a Pepe (Mujica), Hugo (Chávez) y Juan Manuel (Santos). Explicó que el presidente de Colombia “siempre me recuerda a Néstor”, en relación con la mediación de Kirchner y la Unasur entre su país y Venezuela en agosto del año pasado. El chileno Sebastián Piñera fue silbado por el auditorio del salón, aunque no tanto como Julio Cobos y Mauricio Macri. En los tres casos Cristina pidió interrumpir la rechifla. “Pequeñeces no”, dijo. “En la victoria hay que ser grandes. Generosos. Y más agradecidos que nunca.”

La figura de Kirchner apareció una y otra vez. “Hoy es un día raro y los sentimientos se mezclan”, dijo Cristina antes de abrazarse con su hijo Máximo. Y contó: “Quiero hablar sinceramente. En 2009, si él no se hubiera puesto al frente, nuestra derrota en la provincia de Buenos Aires hubiera tenido un efecto terrible. Ese hombre puso todo y más. Se jugaba cada instante como la última vez”.

La heterogeneidad de la coalición de gobierno confirmada y ampliada ayer alrededor de la jefatura de Cristina abarca una amplia gama que en su extremo derecho incluye gobernadores electos o reelectos como el ex funcionario de inteligencia de Duhalde Carlos Soria, el ex socio del estudio que patrocina al Ingenio Ledesma Eduardo Fellner y el gobernador de una provincia con asesinatos policiales aún no resueltos como Gildo Insfrán.

La novedad es que el propio peronismo y esa coalición política tienen en la Presidenta un liderazgo nítido. Si antes de las primarias Cristina pudo definir candidaturas distritales, el desafío que pareció encarar en el mencionado discurso de Plaza de Mayo fue la articulación de un movimiento que quiere avanzar también por fuera del peronismo. Por ejemplo en Morón, con el 55 por ciento de los votos escrutados, Nuevo Encuentro de Martín Sabbatella (que obtuvo el 6 por ciento a nivel provincial) ganó y sigue como primera fuerza.

“No discutamos más los hechos, sino cómo hacer que la situación mejore”, fue ayer una de las consignas de la Presidenta.

Fuente: Página 12

Cristina también le ganó a Binner en Santa Fe

Binner ganó Rosario, pero no la provincia

Como en las primarias, Hermes Binner fue el candidato presidencial más votado en Rosario. Sin embargo, no le alcanzó para imponerse en la provincia que lo ungió gobernador y volvió a elegir a su partido para los próximos cuatro años. El Frente Amplio Progresista (FAP) obtuvo en el territorio santafesino el 39 por ciento de los votos, dos puntos por debajo del Frente para la Victoria de Cristina Kirchner.

Escrutadas el 96 por ciento de las mesas, en Rosario el gobernador logró el 42 por ciento de los sufragios, cuatro puntos más que en agosto pasado. Eso lo posicionó por encima de la presidenta, que quedó en segundo lugar con el 41. Muy por debajo se alistó el resto de los candidatos: Alberto Rodríguez Saá (4,6), Eduardo Duhalde (3,6) y Ricardo Alfonsín (3,5).

Binner también volvió a ganar en el departamento Las Colonias, donde incluso duplicó la diferencia que le había sacado al Frente para la Victoria en las primarias. Y mejoró su actuación en otros tres departamentos que en agosto le habían dado la victoria a Fernández de Kirchner: Caseros, Castellanos y San Martín.

No obstante, el crecimiento de la figura del gobernador desde las primarias no le alcanzó para ganar la provincia. En primer lugar, porque en el territorio santafesino ya había hecho una buena actuación, pero también porque la estrategia kirchnerista de prestar suma atención a la campaña provincial rindió sus frutos. Encima, la diferencia en el departamento Rosario tampoco fue tan grande, aunque las 45 mesas testigo de los socialistas sumaban en la ciudad 10 puntos de diferencia (con 47,30 por ciento para Binner y 36,01 para Fernández de Kirchner).

Así, si bien podría parecer una anécdota, el FAP no pudo imponerse en la provincia. ¿Será una tarea para la próxima elección?

Fuente: Diario La Capital

El kirchnerismo logró quórum propio en Diputados y en el Senado

A partir del 10 de diciembre y a raíz del arrasador triunfo del oficialismo en la inmensa mayoría de los distritos electorales, la conformación de las dos Cámaras de representantes será del dominio de la fuerza que gobierna el país desde 2003, la que tendrá quórum propio tanto en Diputados como en el Senado. El Frente para la Victoria alcanzó la primera minoría en la Cámara baja con 118 legisladores propios y sumó al menos 17 aliados, con lo cual superará ampliamente el quórum de 129 con cerca de 135 legisladores para el próximo período parlamentario. Otro tanto sucederá en la Cámara alta, donde sumará 29 escaños que, junto a bancas afines, le otorgarán la mayoría absoluta.

La Unión Cívica Radical (UCR), en tanto, mantenía su rol de principal fuerza opositora, con 42 integrantes; el Frente Amplio Progresista (FAP) quedaría con 17 legisladores de sus actuales 22, mientras que la Coalición Cívica sería la fuerza que más cantidad de bancas pierde, ya que de sus actuales 18 diputados se quedaría con sólo 7 integrantes.

De esta manera, el Frente para la Victoria obtendría un total de 82 bancas, que debieran sumarse a las 36 que tienen mandato hasta 2013, con lo que elevaría su bancada propia actual de 87 a 118 y podría sumar al menos 17 aliados de diferentes fuerzas pertenecientes, en su mayoría, a partidos provinciales.

En la provincia de Buenos Aires, el oficialismo realizaba esta noche una histórica elección con más del 57 por ciento de los votos, donde lograba al menos 22 legisladores nacionales, de las 35 bancas que se disputan en el distrito bonaerense, con cerca del 60 por ciento de las mesas escrutadas.

Con esos números, el oficialismo no sólo alcanzaba la primera minoría de la cámara baja sino que contaría con al menos el respaldo de 135 diputados, seis más del quórum necesario para sesionar.

El nuevo Senado

El oficialismo alcanzará el quórum propio en el Senado a partir del 10 de diciembre próximo, con ayuda de los bloques aliados, luego de triunfar en cinco de los ocho distritos en los que se votó para renovar un tercio de la Cámara alta.

De acuerdo con los cómputos oficiales el bloque del Frente para la Victoria sumará 29 escaños y, junto con los legisladores cercanos al kirchnerismo, llegará a las 37 bancas necesarias para tener la mayoría absoluta.

El Frente para la Victoria puso en juego quince bancas y las ganó todas, incluidas las de dos de los aliados del Frente Renovador de la Concordia que responden al gobernador de Misiones, Maurice Closs.

En tanto, el radicalismo y sus aliados pusieron en juego tres bancas y obtuvieron cuatro, mientras que el peronismo federal puso en juego cinco y perdió dos, a la vez que el Frente Popular Riojano que encabeza Carlos Menem se llevó dos escaños.

Fuente: Télam, El Argentino

Ocho gobernaciones K de las nueve disputadas

A excepción de la provincia de San Luis, donde perdió por más de 30 puntos frente al delfín de Rodríguez Saá, Claudio Poggi, el Frente para la Victoria se impuso en ocho de las nueve gobernaciones en disputa, desplazando incluso al radicalismo de su último bastión, Mendoza.

San Luis

El candidato oficialista Claudio Poggi será el nuevo gobernador puntano, tras obtener el 57,66 por ciento de los votos con el 97,8 por ciento de las mesas escrutadas. En segundo lugar se ubicó el candidato kirchnerista, Alfonso Verges, que sumaba el 25,47 por ciento. Es la primera vez desde 1983 que un Rodríguez Saá no gana una elección a gobernador.

Mendoza

La fórmula del Frente para la Victoria encabezada por Paco Pérez y Carlos Ciurca para gobernador y vice se impuso con el 39 por ciento contra el 28 de Iglesias, del Frente Cívico Federal, habiéndose escrutado el 26 por ciento de las mesas.

El candidato del Frente para la Victoria, Francisco "Paco" Pérez, se queda así con la elección que a partir de diciembre determina el fin de la última gobernación radical, fuerza que en carácter ejecutivo, será relegada a niveles meramente comunales.

San Juan

José Luís Gioja, ganó las elecciones con el 68,14 por ciento de los votos y accedió así a su tercer mandato consecutivo. De esta forma, se impuso sobre su rival, el candidato por el PJ Disidente, Roberto Basualdo, con una diferencia de 48 puntos.

En tercero, cuarto y quinto lugar se ubicaron Rodolfo Colombo, del partido Todos Por San Juan, Carlos Navas, del Frente Opositor, y Fernando Moya, del Partido Dignidad Ciudadana, respectivamente.

Entre Rios

Sergio Urribarri, candidato del FPV, ganó las elecciones por su provincia y alcanzó la reelección con el 56 por ciento.

El segundo lugar, escrutado algo más del 98 por ciento de las mesas, lo obtuvo el candidato radical, Atlio Benedetti, con el 18.85 por ciento, apenas medio punto arriba del candidato por el Frente Entrerriano Federal y ex gobernador, Jorge Busti.

Jujuy

Con el 95 por ciento de las mesas escrutadas, Eduardo Fellner (FPV) se impuso por más de 30 puntos sobre el radical Mario Fiad.

La fórmula Fellner-Jenefes obtuvo 57,14 por ciento contra 26,10 de Fiad-Otaola, de Udeso.

La Pampa

El candidato del FPV, Oscar Mario Jorge, se impuso en la elección por sobre el candidato del FrePam, Juan Carlos Marino.

Escrutado el 78.47 por ciento de las mesas, Jorge obtuvo el 39,46 por ciento contra el 26,81 de Marino.

Santa Cruz

El candidato del FPV, Daniel Peralta, alcanza la reelección con el 51.34 por ciento de los votos.

Con el 98 por ciento de las mesas escrutadas, se ubica en el segundo lugar Eduardo Costa, de Unión Para Vivir Mejor, con el 45,67 por ciento y en tercero y cuarto lugar los candidatos del Encuentro Ciudadano Sur y el Partido Obrero, con el 1,87 y el 1,13 por ciento, respectivamente.

Formosa

Gildo Isfrán, candidato del FPV, fue reelecto una vez más en la provincia de Formosa, donde gobierna desde 1995.

En un lentísimo recuento –20 por ciento de las mesas escrutadas–, el candidato oficialista conseguía el 74 por ciento de los votos superando al principal candidato opositor, Francisco Nazar del Frente Amplio, quien obtuvo el 25 por ciento.

Fuente: Redacción Rosario

Hermes Binner fue segundo y superó a sus ex socios políticos del radicalismo y al duhaldismo

El otro bunker que pudo tener un festejo

El FAP logró su objetivo de ser la segunda fuerza en esta elección, y la satisfacción se notó desde temprano. Binner prometió una oposición “con propuestas” y sus únicas críticas a la Presidenta fueron por temas sociales.

Por Laura Vales

Fue el único bunker de la oposición sin clima de velorio. Y con motivos: el Frente Amplio Progresista festejó en el Hotel Savoy el resultado que puso a Hermes Binner en segundo lugar, despegando al FAP tanto de sus antiguos socios radicales como del duhaldismo. El ex gobernador de Santa Fe, que esperó para hablar a que Cristina Kirchner lo hiciera primero, centró su discurso en definir a su espacio político como una fuerza propositiva. Y acotó las críticas al Gobierno a la agenda social: “Hay 10 millones de pobres, la mitad de los niños viven en esos hogares, el 40 por ciento de los trabajadores está en negro y faltan más de 2 millones y medio de viviendas”, señaló.

Si Binner se había hecho esperar fue además, dijeron sus voceros, porque quería tener los números de la elección en claro. A las diez y veinte de la noche, cuando bajó al salón ubicado en el subsuelo del hotel, de saco azul y camisa, ya podía anunciar que el FAP había logrado “un millón de votos más” que en las primarias. En agosto, el frente salió cuarto con el 10,18 por ciento de los votos, detrás de Alfonsín y de Duhalde. Así, Binner fue el candidato que más creció en el lapso transcurrido desde las primarias. Que había habido un buen desempeño electoral se notó desde temprano. No había pasado una hora del cierre de la elección cuando los candidatos del FAP, con un aire inocultablemente distendido, comenzaron a bajar al subsuelo del hotel para hablar con los medios. Binner todavía estaba en viaje desde Rosario, pero habilitó a su jefa de campaña, Alicia Ciciliani, para que instalara la idea principal que quería transmitir. “La gente visualizó que podemos gobernar”, fue lo que dijo Ciciliani, y lo repitió después a lo largo de la noche ante todos los micrófonos que le salieron al cruce.

El centro de campaña tuvo así una actividad continua. Si en las primeras horas faltó el calor de las barras –lo que, dado el estilo del candidato, en realidad nadie esperaba–, en su lugar fueron pasando los principales integrantes del espacio político. En el amplísimo salón había más de 20 cámaras de TV, un centenar de movileros de radio y dos largas mesas ocupadas por agencias y medios gráficos, que pudieron hablar con ellos en un orden de aparición inverso a los lugares que ocuparon en las boletas.

Los discursos, como lo haría Binner más tarde, fueron cuidadosos de mostrar al FAP como fuerza con posibilidades propias de gobernar, más que como nuevo líder de la oposición. “No hay una sola oposición, hay varias oposiciones. Nosotros estamos conformes porque no hicimos alianzas que pudieran parecerle extrañas a la gente”, evaluó por ejemplo uno de los reelectos en la Cámara baja, Roy Cortina, aludiendo a Alfonsín y su asociación con Francisco de Narváez.

Pasaron después por el centro de campaña, entre otros, Eduardo Macaluse, Humberto Tumini, Víctor De Gennaro –que encabezó la lista de diputados bonaerenses y fue electo–, Victoria Donda (que también entrará por la provincia). En cambio, Margarita Stolbizer (titular del GEN y candidata a gobernadora bonaerense) esperó en una de las habitaciones de arriba –el FAP había alquilado cuatro– los resultados oficiales, al igual que la compañera de fórmula de Binner, Norma Morandini.

“Lo ven crecer, lo ven crecer y no lo pueden detener”, fue el cantito de la militancia que fue llegando, casi todos con el resultado de una mesa donde habían estado de fiscales. El sector mayores siguió las transmisiones televisivas por un plasma ubicado al costado de la sala, pero los más jóvenes se juntaron junto a la tarima dispuesta para la conferencia de prensa e hicieron clima: “Yo no soy como esos que se quedan en casa viendo 6, 7, 8 para ver lo que pasa. Yo nací combativo / yo nací con memoria / vamos todos con Binner para cambiar la historia”, cantaron.

La principal promesa del candidato del FAP fue mantener la unidad de su fuerza para pelear en cuatro años por el Ejecutivo. “La fuerza que se está construyendo ha venido a la Argentina como una novedad. En cinco semanas de campaña formamos esta fuerza política, recorrimos el país y logramos mas de 2 millones de votos”, reseñaría después. “Esta posibilidad nos convoca a forjar en esta democracia representativa un espacio concreto. Estamos creciendo porque hemos sacado un millón de votos más, y nos comprometemos a trabajar para ser gobierno.”

A futuro, el binnerismo habla de tres lugares desde donde tratará de consolidar el resultado de la elección. La provincia de Santa Fe es señalada como la principal vidriera, ya que, evaluaban anoche, será prácticamente el único distrito del país no alineado con el kirchnerismo. “La provincia tiene que ser un laboratorio de políticas públicas diferentes, porque nuestra posibilidad de crecer pasa por lograr mostrar otro camino. El error de la oposición fue criticar todo sin mostrar qué otro camino seguir”, apuntaba uno de los asesores del ex gobernador. La segunda vidriera será el interbloque legislativo. El ex gobernador no habló puntualmente de su provincia, donde puso mucho esfuerzo en no perder y donde al cierre de esta edición peleaba cabeza a cabeza. Los buenos números obtenidos en la Capital Federal no le aseguraban todavía la entrada de la tercera diputada porteña, pero sí la del economista Claudio Lozano y la de Cortina. Aunque no serán primera minoría en Diputados, el FAP se muestra seguro de mantener un interbloque que tenga una alta visibilidad en la Cámara baja. La tercera vidriera será la figura del propio Binner, porque la tradición política del país es la de los liderazgos individuales. Para potenciarlo, Binner ya tiene decidido ir al Congreso como legislador en 2013.

Fuente: Página 12

El fin de la primavera alfonsinista

Por Sebastian Abrevaya

Lo acompañaba alrededor del atril un puñado de dirigentes radicales. Ricardo Alfonsín ya no tenía ánimo para un discurso encendido ni muy alentador. El sueño radical de dejar atrás más de 10 años en la oposición terminó de estrellarse ayer contra el histórico triunfo de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. “Vamos a trabajar desde el lugar en el que la ciudadanía nos colocó, ejerciendo una oposición responsable, seria, constructiva”, prometió Alfonsín cerca de las 20.30, cuando todavía decía retener el segundo lugar del 14 de agosto. En un ejercicio de autocrítica, el hijo del ex presidente aseguró: “Hemos aprendido muchas cosas para las elecciones de 2013 y 2015. No vamos a cometer muchos de los errores que hemos cometido”. Al cierre de esta edición, la fórmula Alfonsín-Javier González Fraga quedaba tercera con casi el 12 por ciento de los votos, un número similar al de las primarias, y se mantenía como la segunda fuerza parlamentaria después del Frente para la Victoria. No logró alcanzar ninguna de las nueve gobernaciones en juego.

El Comité Nacional de la UCR tenía más trabajadores de prensa que militantes. El presidente del partido, Ernesto Sanz, prefirió quedarse en Mendoza, igual que el vicepresidente saliente, Julio Cobos. Ninguno de los dos quiso hacer declaraciones.

Los socios de Alfonsín, Gerardo Morales y Angel Rozas, seguían la elección en sus provincias de Jujuy y Chaco, respectivamente. El peronista disidente Francisco de Narváez no apareció esta vez por el bunker radical, como lo había hecho en las primarias del 14 de agosto. Así, el diputado radical entró después de las 20 al histórico edificio de la calle Alsina; venía del departamento de la avenida Santa Fe, que supo ser de su padre. Saludó a Ricardo Gil Lavedra, Miguel Bazze, Carlos Más Vélez y Manuel Garrido, entre los pocos dirigentes nacionales que estaban presentes en la sede del Comité Nacional.

“Quiero felicitar a la presidenta electa Cristina Fernández de Kirchner y a su vicepresidente electo Amado Boudou por el triunfo obtenido en la jornada”, dijo Alfonsín. A pesar de que las encuestas de boca de urna marcaban desde las 16 que la UCR quedaría entre 5 y 3 puntos por debajo del líder del Frente Amplio Progresista, Hermes Binner, los radicales se aferraban a un virtual segundo puesto.

En los grandes distritos del país, Alfonsín tuvo un muy flojo de-sempeño. En Capital Federal quedó quinto, con el 9,43 por ciento, mientras que salió tercero en la provincia de Buenos Aires con alrededor del 10, en Santa Fe con el 5,62, en Córdoba con el 18 y en Mendoza con el 11,3 por ciento.

En provincias donde tenían expectativas de ganar una gobernación –como Mendoza, Santa Cruz o La Pampa–, los radicales quedaron bastante lejos, según los datos escrutados hasta después de la medianoche. Eduardo Costa, el candidato en la provincia de Néstor y Cristina Kirchner, llamó por teléfono para avisar que sus datos lo daban como el próximo gobernador. De todos modos, con el 30 por ciento de las mesas escrutadas, estaba a 15 puntos del gobernador Daniel Peralta, quien conseguía la reelección.

En el Comité Nacional señalaron que todavía era pronto para analizar en profundidad las causas de la derrota. Sin embargo, había una sentencia casi unánime: el estrepitoso fracaso de la sociedad con De Narváez y el error de romper la sociedad con Binner.

Con la amargura atragantada, Alfonsín dijo ayer que “si fuera tan fácil no cometer errores, no los hubiera cometido”. De todas maneras, al cerrar la noche ratificó que hizo todo lo que estaba a su alcance para ganar la elección. “No hemos dejado de hacer nada. Nos hemos sacrificado con alegría, hemos dicho lo que creíamos que debíamos decir con absoluta honestidad intelectual”, sostuvo y remató: “Nos vamos con la conciencia muy tranquila”.

Pensando en el futuro, el diputado bonaerense llamó a reconstruir el sistema de partidos. “Vamos a seguir trabajando por el partido. Porque no creemos en hombres providenciales sino en el sistema de partidos. Es muy difícil gobernar el país sin un sistema de partidos, republicano y previsible. Algo peor a que funcione mal el sistema, es que no exista”, exclamó Alfonsín.

Para responder a los que señalaban un ocaso terminal de la UCR, el candidato llamó a “consolidar el proceso de recuperación” del partido. Recordó que en 2003 el radicalismo sacó el 3 por ciento, en 2007 no fue con candidato propio –llevó al peronista Roberto Lavagna por iniciativa de su padre– y anoche sacaba cerca del 12 por ciento.

La fuerza legislativa, incluso, seguiría siendo la primera de la oposición, con más de 40 diputados y 17 senadores. Ese será el objetivo desde ahora: fortalecerse a partir de la presencia en el Congreso. “No vamos a poner palos en la rueda, pero tampoco vamos a permitir que se avance sobre las instituciones”, recalcó Alfonsín.

Al concluir su discurso, el hijo del ex presidente subió al primer piso del Comité y se encerró junto a los dirigentes que lo acompañaban. Un olor a quemado comenzó a sentirse en la planta baja del bunker radical: era el equipo de sonido montado en el anfiteatro. No hizo falta repararlo porque nadie volvió a utilizarlo. Descartada la elección general, a partir de hoy se abrirá un nuevo período en la UCR: la pelea por el poder interno en la renovación de autoridades del Comité Nacional y de los bloques parlamentarios.

Fuente: Página 12

Rodriguez Saa salió cuarto

Fuera del podio

“Salir tercero sería un buen resultado”, dijo Adolfo Rodríguez Saá, en la puerta del bunker familiar, en el barrio porteño de Montserrat, ante el silencio de su hermano Alberto, candidato a presidente. Lo decía al inicio de la tarde, cuando empezaban los conteos y todavía parecían con esperanzas de ubicar al Compromiso Federal como tercera fuerza, lejana pero tercera, por encima de la Udeso de Alfonsín. Cinco horas después, la frase quedaría en el terreno de las esperanzas, cuando escrutado más del 56 por ciento de las mesas, Alberto Rodríguez Saá sumaba el 7,61 por ciento, cuatro puntos y medio por debajo de Alfonsín, en un sellado cuarto puesto. La perspectiva a la carrera opositora a la presidencial no encontró siquiera alicientes en la victoria que levantaban los Rodríguez Saá en la propia San Luis, donde el kirchnerismo era derrotado.

En la provincia, escrutado el 56,42 por ciento de las mesas, en la elección presidencial Compromiso Federal se imponía por amplio margen a la fórmula de la presidenta Cristina Fernández, el 20 por ciento. En la elección a gobernador, entretanto, el candidato de Compromiso, Claudio Poggi, se imponía por mayor margen a sus opositores.

La fórmula de la Alianza Compromiso Federal, con Alberto Rodríguez Saá como candidato a presidente y José María Vernet a vice, se imponía con el 51,54 por ciento de los votos escrutados hasta ese momento. Lo seguía la fórmula del FpV, con Cristina Fernández de Kirchner y Amado Boudou, que obtenían el 31,84 por ciento. Lejos, la Udeso de Ricardo Alfonsín y Javier González Fraga, llevaba el 9,17 por ciento.

Con respecto a la elección de gobernador, Claudio Poggi, candidato por el albertismo, ampliaba diferencias respecto de la elección presidencial, con 57,29 por ciento de las voluntades, cuando se llevaba escrutado el 56,42 por ciento de las mesas. En el Senado nacional, Adolfo Rodríguez Saá y Liliana Negre refrendaban sus bancas con el 60,48 por ciento de las adhesiones y el oficialismo puntano se quedaría con las dos bancas de diputados nacionales en juego.

Por la tarde, apenas cerrada la elección, el candidato a presidente por Compromiso Federal, Alberto Rodríguez Saá, llegó a su sede de campaña en el barrio porteño de Montserrat, pero prefirió mantener el silencio. En tanto, su hermano y candidato a senador por San Luis, Adolfo, aseguró con esperanza que “salir tercero sería un buen resultado”.

Para ese momento todavía podían guardar expectativas de quedar en el tercer puesto después de Hermes Binner, pero por encima del Udeso de Ricardo Alfonsín. No lo lograba a última hora de la noche, cuando lo separaban cuatro puntos y medio que parecían inalcanzables.

Segundos después del ingreso al bunker ubicado en Piedras al 700, Adolfo Rodríguez Saá admitió que, aun desconociendo los resultados del escrutinio, “todavía no se han cerrado las mesas, pero creemos que en San Luis hemos ganado”. Consultado sobre posibles irregularidades, aseguró que aún “no nos hemos comunicado con los fiscales”, y dijo que “ha habido cosas pequeñas que por el momento no empañan en nada el resultado de los comicios”.

Fuente: Página 12

Duhalde no logró que Chiche renovara

Por Werner Pertot

Condenados al fracaso, los pocos seguidores de Eduardo Duhalde se reunieron a escucharlo decir que no se retirará de la política. “En dos años espero que estemos celebrando la elección intermedia de la que seguramente participaré”, sostuvo el ex presidente interino, quien perdió la mitad de los votos que había cosechado en las primarias y pasaba a ocupar el quinto lugar. Con mirada desolada, su esposa Chiche Duhalde reconoció que se quedaba sin su banca de senadora. Fue una de las pocas en acompañarlo. No estuvieron ni el compañero de fórmula de Duhalde, Mario Das Neves, ni su candidato a gobernador bonaerense, Eduardo Amadeo, y ni siquiera su candidato a diputado en Capital, Martín Redrado. La mayoría de ellos estaba ocupada pensando a qué espacio político irá a parar.

Los duhaldistas instalaron su bunker en una casa colonial en San Cristóbal, donde funciona la escuela político-sindical “Lorenzo Miguel”. Un afiche de Juan Domingo Perón recibía a los periodistas que se acercaron. El atril para la conferencia de prensa estaba instalado con un fondo verde con la foto de Duhalde (y no de Das Neves). Mientras un grupo de jóvenes duhaldistas con remeras verdes degustaban empanadas y pizza sin champagne, el jefe de campaña, Carlos Brown, intentaba bromear sobre el magro resultado. El titular de Uatre, Gerónimo “Momo” Venegas, prefirió quedarse en el VIP, con la familia de Duhalde. Esta vez no se acercaron ni Tula ni el ex ministro de Justicia Alberto Iribarne.

La Vela Puerca y Vicentico sonaban de fondo para disimular las caras largas que reinaban en el salón semivacío. Con una cara que lo decía todo, Chiche Duhalde entró primero. A las 20.27, Duhalde llegó al bunker y fue derecho al atril, como quien quiere pasar rápido un mal trago. Lo aplaudieron a rabiar. Le cantaron que “hay que poner un poco más de huevo”. Duhalde se esforzó por sonreír. Chiche no llegó a tanto. “Cuando el pueblo decide de manera inobjetable –porque hoy fueron elecciones inobjetables–, estamos para felicitar”, dijo el ex presidente, dejando de lado las denuncias de fraude con las que intentó remontar el 12 por ciento que consiguió del 14 de agosto. Los resultados están a la vista.

Duhalde se esforzó por felicitar a la Presidenta, mezclada entre los intendentes, gobernadores y diputados. “Tenemos que estar juntos, más allá de que pensemos distinto y que en las campañas nos digamos algunas cosas”, afirmó. “A mi compañera de toda la vida le dije que estoy con una inmensa alegría y que voy a seguir participando”, aseguró Duhalde. Los aplausos lo taparon, mientras alguien gritaba: “¡Viva Duhalde!”. “Voy a seguir trabajando por una idea superior a los partidos, que es la unidad de los argentinos”, aseguró Duhalde.

Luego llegó el momento de pasar al tema más ríspido de la noche; la banca que perdió Chiche Duhalde. “No sé los resultados para senadores –se excusó Duhalde–. Está compitiendo un muy buen candidato a senador, Jaime Linares. Gane quien gane, la provincia va a estar muy bien representada.” Por último insistió con que se presentará en las elecciones legislativas de 2013. Aun cuando sus propios seguidores comentaban que las urnas lo están retirando de la política.

Fuente: Página 12

El Frente de izquierda, conforme con la elección, pero por el momento sin Diputados

“Se trata de un proceso irreversible”

Jorge Altamira (PO) y Christian Castillo (PTS) aseguraron que lograron “la votación más importante de la izquierda desde 1983”, a pesar de que no habían conseguido ninguna banca. Expectativa en las cifras definitivas.

Por Adriana Meyer

Anoche, en el bunker del Frente de Izquierda, todo era matemáticas, cálculos de porcentajes y quejas por las condiciones del Código Electoral para acceder a una banca. “Estamos en la puerta, pero aún no entramos”, se sinceró Néstor Pitrola, dirigente del Partido Obrero y candidato del Frente a diputado en la provincia de Buenos Aires. Acostumbrados a obtener por separado el ya clásico “cero-coma-algo-por-ciento”, hablar de al menos 2 o 4 por ciento ya era una evaluación positiva para los trotskistas que se aliaron para estas elecciones. Christian Castillo (PTS) coincidió con Jorge Altamira (PO) en destacar que ayer hicieron “la votación más importante de la izquierda desde 1983, que ya no se trató de pasar un piso, ni de una movida en las redes sociales, sino de una enorme campaña militante y un programa que nadie más levantó”, y en que “se trata de un proceso irreversible” en el que “la derecha cae y la izquierda sube como un polo de referencia política anticapitalista”.

Las angostas calles de San Telmo fueron el escenario de embotellamientos inusuales para un domingo a la noche. La mayoría iba a festejar a Plaza de Mayo, pero la calle Venezuela, a la altura de Piedras, estaba cortada frente al local del PO por decenas de militantes con sus rojas banderas. “Sacamos unos 700 mil votos a presidente, un 3 por ciento más que en las primarias, hubo gran corte de boleta del electorado kirchnerista a nuestro favor, diciéndole no a Julián Domínguez y a Roberto Feletti, y sí a Néstor Pitrola y a Gabriel Solano”, declaró Altamira. “Hoy la población está en la calle festejando que el Gobierno ha ganado las elecciones, y me he encontrado con gente que me dijo ‘cortamos boleta, votamos al Frente para la Victoria y para diputados al FIT”, agregó. Cuando le preguntaron a qué atribuye ese corte, dijo: “Porque la visión política de un amplio sector popular es crítica; y mientras el gobierno dice ‘falta mucho por hacer’, ese sector le dice ‘bueno, pongo diputados de izquierda en el Congreso para que te den una ayuda’”. Gabriel Solano miraba y pensaba lo poco que le faltaba para convertirse en el diputado de izquierda que el FIT buscó.

Altamira llegó a la casona del PO poco antes de las 20, y cuando aún no había cifras oficiales alertó sobre “posibles maniobras en el recuento de votos”. José Castillo, de Izquierda Socialista y candidato a diputado, explicó que “con una elección tan cerrada hay que evitar cualquier violación a la voluntad popular por el manejo de los punteros en las escuelas”. Mientras tanto, en el segundo piso, varios militantes expertos en informática intentaban verificar si las planillas entregadas por sus fiscales coincidían con las oficiales. Altamira volvió a tomar el micrófono, por si quedaban dudas sobre sus temores. “Si en la provincia de Buenos Aires está en juego que entremos, los partidos deberán privarse de algún diputado; ya ha ocurrido con el compañero Juan Carlos Giordano en provincia, con Del Frade de Proyecto Sur en Santa Fe, y los cito porque todos son de izquierda, cuando falta 0,1 o sobra 0,1 siempre hay una manipulación electoral para adulterar el resultado, perjudicando a algún luchador, sea de Proyecto Sur o de la vieja Izquierda Unida, y como somos de izquierda lo advertimos ahora, antes del recuento definitivo”, dijo. “Cuando una elección es tan cerrada, los aparatos estatal y no estatal más poderosos que el nuestro, porque están firmemente financiados cuando nuestros recursos son los de los trabajadores, van a operar políticamente para privarnos de esa representación”. De hecho, entre los cánticos y los choripanes, en la calle una mesa recibía a los fiscales con sus planillas.

Más allá de los vaticinios y la expectativa por obtener una banca, Altamira destacó que fue una “votación histórica” porque avanzó el “activismo en la clase obrera”, y consiguieron bancas en Salta, Córdoba y Neuquén. “Con nuestro programa y la unidad de la izquierda superamos en un 50 por ciento la votación anterior, esto implica una señal política, y sucede cuando varios candidatos de la política patronal están prácticamente jubilándose, y nosotros estamos muy contentos”, dijo José Castillo en el mismo sentido. “Estamos a un paso de consagrar diputados por la Ciudad de Buenos Aires y por la provincia de Buenos Aires, con el 5 por ciento y más del 4 por ciento, respectivamente”, agregó Altamira, y estallaron los aplausos. Pero, al cierre de esta edición, ese paso no los había colocado adentro del Parlamento.

Fuente: Página 12

Elisa Carrió ultima

El apocalipsis en decadencia

Hasta anoche, sólo entraba como diputada por la Coalición Cívica Patricia Bullrich. Para diciembre, cuando vencen doce de sus mandatos, la CC perdería 11 de 18 bancas en Diputados. “Encabezaremos la resistencia al régimen”, dijo Carrió.

Por Irina Hauser

Ni siquiera había tristeza. Quizá resignación. Alguna cara de abatimiento. La música lounge rodeaba las butacas anaranjadas, la mayoría vacías. Las luces verdes y azules apuntaban a un escenario bajito. Y en eso llegó la candidata presidencial Elisa Carrió, quien en una frecuencia más iracunda que la reinante, reconoció la derrota y la importante pérdida de presencia que tendrá la Coalición Cívica (CC) en el Congreso. “Hemos repetido nuestra peor elección de la historia junto con las elecciones primarias”, asumió. Envalentonada e irónica, anunció que su fuerza “ya no lidera la oposición, la lidera Hermes Binner, pero nosotros encabezaremos la resistencia al régimen de Cristina Kirchner”. El voto en blanco le ganaba anoche a la fórmula de Carrió y Adrián Pérez, mientras todo indicaba que sólo entraba como diputada Patricia Bullrich (Capital Federal). Para diciembre, cuando vencen doce de sus mandatos, la CC perdería once de dieciocho bancas en la Cámara baja.

En otros tiempos, Carrió armaba su bunker con festejos en el Palais Rouge. Esta vez usó el Instituto Hannah Arendt, el think tank de la CC, en una casona antigua a metros del Congreso. Luego de atravesar pasillos silenciosos, la bienvenida la daban unos platos con facturas y un puñado de dirigentes, como el candidato a gobernador bonaerense Juan Carlos Morán. “Ahora anunciamos la mesa de Dolores”, bromeó Morán, aunque aclaró que no era por “los dolores” del resultado, sino por ser un lugar donde les va bien. El diputado Fernando Iglesias deambulaba con el ceño fruncido. Fernanda Gil Lozano se paseaba con zapatillas blancas preguntando a los cronistas si estaban aburridos. Ambos están de salida.

Según los cómputos de medianoche, Carrió tenía 1,88 por ciento de los votos; en la elección de diputados por Capital llegaba a 6,56 por ciento, y en la bonaerense, 2,48 por ciento; en la de Santa Fe, 6,70 por ciento.

El comentario más escuchado de la tarde, quizá para que el evento no pareciera un velorio, era que lo peor para la CC ya pasó el 14 de agosto, en las primarias. Ese día Carrió mandó ante las cámaras a su coequiper Pérez, pero ayer tenía todo armado temprano, para decir cortito y al pie que reconocía “la elección de Cristina”, pero que para ella comenzaba una nueva etapa “la de la resistencia, cosa que es hermosa”. Llevaba calzas y remera negras, pañuelo anaranjado, las uñas al tono y sandalias veraniegas. Aferrada a un atril de acrílico, anunció que los diputados que quedan, ella como presidenta del bloque, “vamos a ser claros opositores a este modelo” “que es peligroso y malón”; “vamos a ser el grupo de diputados de la resistencia, empezando por el Presupuesto nacional”. “Es muy bueno ser nada, porque ganás en libertad. Quiero decir lo que quiero en lo político, y en mi testimonio religioso (...) Mírenme la felicidad en la cara”, se jactó, socarrona.

La rodeaban en escena –además de Pérez– Alfonso Prat Gay, María Eugenia Estenssoro, Maricel Etchecoin Moro, Héctor “Toty” Flores y Fernando Sánchez, entre otros. La ausencia más señalada en la platea fue la de Bullrich, que llegó cuando se estaba yendo todo el mundo, escoltada a los pocos minutos por Mario Llambías. “Yo entro (como diputada)”, le anunció Bullrich a esta cronista en la puerta y descartó que vaya a migrar o aliarse con el PRO, aunque las versiones siguen intactas.

Pese a que en agosto se autorresponsabilizó por la derrota, ayer Carrió dijo que “la sociedad no quiere la verdad, no le gusta la autenticidad (...) los entiendo y los quiero”. “Van a ser corresponsables no sólo Cristina, también millones de argentinos que vieron lo que pasaba e igual la votaron”, culpó por anticipado. Para redondear el toque apocalíptico alertó que “la historia real empieza ahora”, “vas al supermercado, y te encontrás al narco en la esquina de tu casa”. “Es la primera vez que el PJ se tiene que hacer cargo de la fiesta que construyó (...) que se enfrente con los subsidios, con la inflación, con el pago de la deuda, que resuelva su propia mentira. En eso consiste la justicia de Dios.” “Que no crea la gente que estamos mal, no estamos deprimidos”, avisó Carrió.

Fuente: Página 12

Un cargamento de odio

Carrió comparó a Cristina con Kaddafi

La líder de la Coalición Cívica habló tras el cierre de los comicios; aseguró que Cristina tiene "todo el poder", y la comparó con Muammar Kaddafi el dictador libio ejecutado en forma extrajudicial.

"Los pueblos eligen su destino; hoy el 53% de la Nación, junto con la Presidenta electa, son los únicos responsables del destino de la Nación. Ya no hay oposición que controle, no hay equilibrios parlamentarios. Cristina va a controlar todo el poder en la Argentina. Esto ha sido votado por el 53%.Si me preguntan a mí, jamás hubiera querido todo el poder, porque conociendo la historia de la humanidad, no hay veneno más endiablado que todo el poder. Así uno ve Grecia, Egipto, Kaddafi, entre tantos", disparó Carrió, llena de odio.

Lilita, visiblemente enojada, aunque intentó mostrarse "en paz", aseguró que pasará a formar parte de "la resistencia" y que jamás apoyará una medida propuesta por el kirchnerismo.

En ese sentido, Carrió intentó ser optimista sin dejar de ser sincera: "Hemos repetido la peor elección de nuestra historia junto con las primarias, pero quedamos plantados muchos diputados y legisladores".

Carrió parece no haber aprendido que su discurso fue duramente castigado en las urnas. Asimismo, cuando afirma que no habrá oposición, es falso; el kirchnerismo renueva los cargos legislativos obtenidos en 2007, cuando Cristina fue electa con el 47% por lo que no obtendría mayoría automática.

"Es cierto que iniciamos un período de resistencia; a veces toca construir, a veces resitir. La resistencia ha signado nuestras vidas. No crea el pueblo que nosotros estamos mal, deprimidos, hemos cambiado el rol, ya no lideramos la oposición. Ahora la liderará Binner y podrán juzgar ese liderazgo. Nosotros encabezamos la resistencia al régimen de Cristina recién electa", agregó Carrió.

Resulta inexplicable que Carrió reconozca la elección, pero al mismo tiempo denomine "régimen" al período que se abre a partir de ésta elección.

Carrió de acuerdo a los boca de urna, podría quedar última entre los candidatos presidenciales, algo que quizá todavía no vislumbre, pero que puede marcar el fin de su carrera política.

Fuente: Diario Registrado

domingo, 23 de octubre de 2011

Cristina Fernandez y Amado Boudou ya emitieron su voto

"Yo se que él, donde esté, debe estar muy contento"

Cristina Fernández de Kirchner votó en horas del mediodía en una escuela de Río Gallegos. Allí estuvo varios minutos debido a la cantidad de gente que se acercó a saludarla y sacarse fotos.
Tras emitir su voto, CFK habló con la prensa y dejó algunas definiciones sobre la jornada electoral.
"Con muhca emoción, estamos culminando un proceso institucional y político que comenzó con las primarias abiertas para todos los partidos. Un sistema institucional abierto, fundante porque consolida un sistema que va a promover la apertura de los partidos hacia toda la sociedad y que ha garantizado el acceso igualistario de todas las fuerzas a los medios audiovisuales", explicó Cristina.
"Lo vivo de todas maneras, todos los roles; como militante, que no siempre pude votar. Ya desde el '83 votamos, es un tesoro", agregó la presidenta.
"Emocionalmente es un momento particular, pero no puedo olvidarme; fui la mujer de un hombre que marcó la política argentina y que ha ingresado en la historia. Sus amores más grandes eran sus hijos. Nos hubiera gustado tenerlo más con nosotros y que fuera menos importante para la historia" agregó.
Para finalizar, señaló que vive "una mezcla indefinida de muchas cosas", y agregó: "Si te digo felicidad te mentiría, tristeza tampoco: yo que se él donde esté debe estar muy contento".

"El clima de estas elecciones marca el momento que vive el país"

El ministro de Economía y candidato a vicepresidente del Frente para la Victoria, Amado Boudou, consideró esta mañana que "el clima de esta elección marca el momento que está viviendo el país".
Boudou: "El clima de estas elecciones marca el momento que vive el país"
El ministro de Economía y candidato a vicepresidente del Frente para la Victoria, Amado Boudou, consideró esta mañana que "el clima de esta elección marca el momento que está viviendo el país".
“Hay que resaltar que otras veces nos tocó votar con turbulencia y hoy lo hacemos como un tránsito normal de la democracia y eso es bueno para los 40 millones de argentinos, pensemos como pensemos", expresó Boudou en declaraciones a la prensa.
En ese sentido, el ministro estimó que, de consagrarse como vicepresidente, representará “cumplir un rol institucional que involucra la posibilidad de acompañar a alguien como la Presidenta en un momento muy particular del país para seguir manteniendo el crecimiento, la inclusión social y el trabajo”.
“En términos personales es un impacto muy fuerte”, dijo y añadió que será "dejar todo lo que uno tiene para seguir formando parte de un proyecto en el que creo profundamente”.
"El pueblo espera que podamos seguir construyendo por encima de cualquier diferencia", expresó el ministro al salir de la sede de la Universidad Católica, situada en Alicia Moreau de Justo al 1400, a donde llegó acompañado por su novia, Agustina Kampfer.
En ese marco, el ministro evaluó en las últimas semanas tuvo "la doble obligación de gestionar y llevar la propuesta a los ciudadanos".

Fuente: Diario Registrado

Mas de 28 millones de ciudadanos eligen presidente este domingo

En busca del tercer período kirchnerista

Unos 28 millones de argentinos concurrirán este domingo a las urnas en elecciones generales, en las que deberán elegir presidente y vice para los próximos cuatro años, así como 130 diputados y 24 senadores nacionales entre los candidatos proclamados en las primarias que se celebraron en agosto por primera vez en el país. El oficialismo buscará iniciar por primera vez en la historia un tercer mandato consecutivo de un gobierno, que en sus filas adjetivan como “nacional y popular”. Los demás candidatos pelean por el segundo lugar, con el menguado objetivo de constituirse en la principal fuerza opositora con miras al lejano 2015. Además, se eligen gobernador y autoridades locales en nueve provincias.

Será la séptima elección general desde el regreso de la democracia en 1983 y será la segunda oportunidad en que un primer mandatario busque la reelección por un nuevo período de gobierno.

Además, habrá elecciones provinciales en 9 distritos: Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa, San Luis, Santa Cruz, Jujuy, San Juan, Mendoza y Formosa elegirán también gobernador y legisladores provinciales.

Un total de 28.861.196 argentinos sufragarán este domingo entre las 8 y las 18, en los mismos lugares que en las primarias, aunque se aconseja ratificar la mesa de votación consultando los padrones definitivos, que por primera vez en una elección nacional son mixtos.

En el orden nacional, son 166 cargos: presidente y vice, 130 diputados nacionales en todas las provincias y la ciudad autónoma de Buenos Aires, y 24 senadores nacionales en las provincias de Buenos Aires, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, San Juan, San
Luis y Santa Cruz.

Los comicios nacionales se desarrollarán tras las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias que se celebraron el pasado 14 de agosto, en un proceso electoral inédito y sin antecedentes en el país, en el marco de la reforma política aprobada en 2009 por el
Congreso nacional.

En este caso, competirán un total de siete fórmulas presidenciales que superaron el piso del 1,5 por ciento de los votos en las primarias, mientras que tres binomios -los de Proyecto Sur, Movimiento de Acción Vecinal y Del Campo Popular- quedaron afuera de la contienda por no lograr superar ese umbral electoral.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner -acompañada en la fórmula por el ministro de Economía, Amado Boudou- aspira a su reelección, tras el contundente triunfo que obtuvo en las primarias con el 50,24 por ciento de los votos, en los comicios en los que concurrió a votar el 78 por ciento del padrón.

Le siguió en cantidad de votos el candidato de la Unión para el Desarrollo Social, Ricardo Alfonsín, con el 12,20 por ciento; el del Frente Popular, Eduardo Duhalde, con el 12,12; y del Frente Amplio Progresista, Hermes Binner, con el 10,18.

También se postulan el candidato presidencial de Compromiso Federal, Alberto Rodríguez Saá -que obtuvo 8,17 por ciento en agosto-; de la Coalición Cívica-ARI, Elisa Carrió -que alcanzó el 3,22- y del Frente de Izquierda y de los Trabajadores, Jorge
Altamira, con el 2,46.

La elección para la fórmula presidencial es directa a simple pluralidad de sufragios: cuando la fórmula más votada obtiene más del 45 por ciento de los votos o más del 40 por ciento con una diferencia mayor al 10 por ciento respecto de la fórmula que la sigue en número de votos, la misma es proclamada directamente.
En caso contrario, se realiza una segunda vuelta electoral (prevista en este caso para el 20 de noviembre) entre las dos fórmulas más votadas, proclamándose la que obtiene más sufragios.

En materia legislativa, se presentan 44 listas de senadores nacionales -en las primarias se postularon 68- y 155 nóminas de diputados nacionales, que superaron el piso del 1,5 por ciento del total de las 249 que se presentaron en agosto.

Las autoridades de mesa también serán las mismas que se desempeñaron en las primarias, excepto en aquellos casos en los que la Cámara Nacional Electoral dispuso que los jueces electorales reemplacen a aquellos que cometieron errores de importancia en los comicios de agosto.

Fuente: Redacción Rosario