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jueves, 22 de septiembre de 2016

Remando en dulce de leche

El papelón protagonizado por Macri y su gobierno en torno a la cuestión Malvinas puede ser analizado desde varios puntos de vista, el primero y el más obvio es el tratado acá, a partir del comunicado conjunto de ambos gobiernos luego de la reunión entre Malcorra y el número dos del Foreign Office.

Como se dijo entonces, la “hoja de ruta” trazada por las partes en los temas que hacen a las relaciones bilaterales es preocupante, porque consulta prioritariamente los intereses de los ingleses y casi ninguno nuestro, en especial en lo referente a Malvinas: resucitando la fórmula del “paraguas” del menemismo para poner a un costado el reclamo por la soberanía de las islas, Malcorra comprometió de un modo más o menos explícito concesiones al Reino Unido, sin obtener nada a cambio; ni en el avance del proceso de negociación al que viene convocando la ONU desde 1965, ni en la desmilitarización de las islas. Por el contrario, el acuerdo también involucra “la cooperación entre ambas Fuerzas Armadas”, y en la Antártida.

Concesiones indudablemente pensadas para sortear el veto británico en el Consejo de Seguridad de la ONU a la candidatura de Malcorra a la Secretaría General del organismo, porque no hay ningún interés nacional (ni siquiera la soberanía de las islas, que los ingleses siguen negándose a discutir) que las justifique. Pensar que esta gente suele anatemizar como “clientelismo” la entrega de colchones o bolsones de comida en las elecciones, a cambio de un voto.

Como decíamos también antes, de ese modo y por esas razones, Malcorra (con la venia de Macri, obviamente) se pasó a nado la cláusula transitoria primera de nuestra Constitución Nacional incorporada en la reforma del 94’, y asumió un semi-compromiso por escrito de propiciar la derogación de la Ley 26.659 (2011) que penaliza todas las actividades de explotación de la plataforma continental marítima en torno a las islas, y disponer el levantamiento de las sanciones dictadas en su consecuencia a las empresas que operan concesiones o ejecutan contratos otorgados por los kélpers.

Cuando en plena euforia del “Mini Davos” comenzaron a filtrarse los detalles del acuerdo firmado por Malcorra y generaron reacciones incluso hacia el interior de “Cambiemos”, el gobierno decidió huir hacia delante: el presidente fue a la ONU y tras un anodino discurso en la Asamblea General, anunció que los ingleses aceptaban por primera vez en más de 50 años sentarse a discutir sobre la soberanía, nada menos; porque así se lo había dicho la primer ministra británica.

Solo suponer que malinterpretó su charla de café con la premier May porque fue en inglés no justifica el papelón, sino que lo agiganta: demostraría que estamos en presencia de alguien cuya superficialidad innata le impide penetrar en lo profundo de las cosas, y comprender realmente lo que está en juego en determinadas circunstancias, o con quien está tratando en cada caso.

Desde allí asistimos al récord mundial de un presidente desmentido por su propio canciller primero, y por el Foreign Office después; y que no obstante eso seguía insistiendo en su versión de los hechos; cuando lo aconsejable por la magnitud del patinazo era callarse la boca, y pasar a otro tema. Malcorra (ausente en la reunión “informal” de Macri con May, seguro que por andar rosqueando de cara a la elección en la ONU) lo volvió a desmentir.

¿Tendrá claro ésta gente lo que supone la investidura presidencial, o en las empresas de las que vienen estarán habituados a enmendarles la plana a los CEOS, o si lo son a que sus empleados los contradigan?

El presidente seguro que no, porque se comporta en las reuniones internacionales como si fuera un encuentro entre amigos en el country; y aun pasando por alto si Putin tiene o no tiene sentido del humor, en los países que ellos no dudarían en llamar “serios” sí toman en serio estas cuestiones, y en el fondo al que no lo toman en serio es  a Macri; pero no  por eso dejarán pasar la oportunidad de aprovechar sus papelones, y utilizarlos en su beneficio.

Desde la estricta óptica de los intereses nacionales, es muy posible que la bochornosa actuación de Macri tanto como el ñoquismo de Malcorra (concentrada más en sus aspiraciones personales que en su función como parte del gobierno) les den a los ingleses la excusa perfecta para seguir dilatando sine die la discusión por la soberanía de Malvinas, cuando la posición del país era mejor para comenzar a presionar en ese sentido: habiendo sacado del medio la excusa de los hold outs por el arreglo leonino firmado por el gobierno (contradiciendo por cierto los principios aprobados por la ONU a pedido nuestro), en pleno  “regreso al mundo” y salida al mercado de capitales y apertura a la inversión extranjera sin restricciones ni condicionamientos.

Y con Londres en pleno proceso del Brexit, con la posibilidad concreta de que las islas fueran excluidas de la cartografía de la Unión Europea, y los ingleses perdieran aliados continentales por esa razón. Ni hablar del hecho de que éste mismo año la ONU validó nuestras pretensiones sobre la plataforma continental, logro opacado ahora en sus proyecciones por las concesiones de Malcorra.

Desesperados por tirarle una soga desde acá al imitador de Freddie Mércury, los medios nacionales (con la visible incomodidad de La Nación, dividida entre dos amores por estar la rubia Albión en el medio) activaron el blindaje mediático que si bien es eficaz en el país, se revela insuficiente a escala internacional; y cuando al personaje se le suelta la mano afuera y no hay titular sobre “la ruta del dinero K” que lo salve, su pequeñez es indisimulable: pasó con el MERCOSUR y el pedido de aplicar la cláusula democrática a Venezuela, volvió a ocurrir con el cuestionamiento a las inversiones chinas en el país para luego terminarpidiendo la escupidera en el G20, vuelve a suceder ahora con Malvinas, la ONU y el Reino Unido. Intentar disimularlo es como remar en dulce de leche: algo muy trabajoso.

La oligarquía argentina y su difuso sentido de lo nacional, borroneado por años de colonialismo y entrega cipaya, vuelve hoy reciclada en éste presidente banana que cree que toda salida al exterior es un foro de inversores, y que siempre está hablando entre empresarios. Como claro representante de esa clase que es, desdeña los conceptos de soberanía y patriotismo por arcaicos, y opuestos al espíritu globalizador de la época; aunque en su caso es probable que lo haga porque simplemente tienen una densidad inaccesible para mentes como la suya, acostumbradas a la simpleza de balances y análisis de costo-oportunidad-beneficio.

Y sin embargo esas nociones están muy presentes en los países “serios” del llamado “Primer mundo”, aunque disimuladas bajo la espesa costra de subordinación de los gobiernos a las lógicas de los mercados: la primacía mundial del capitalismo globalizado se sustenta no solo en sus virtudes económicas, sino en el poder de disuasión que supone la fuerza militar pura y dura, monopolizada por los Estados.

Si uno fuera macrista, diría que la torpeza presidencial malogra hasta sus propios “logros”, pero la cosa es peor aun: es como si al salir a la escena mundial Macri quedase bajo la mirada de una lupa aun más grande que la del país, y se notara más claramente aun que no da la talla; y que los azares electorales (mezcla de virtudes propias y defectos ajenos) lo colocaron en un lugar que le  queda muy pero muy grande, y no lo puede disimular.

Fuente: Nestornautas

sábado, 16 de abril de 2016

Renunció el Ministro de Industria del gobierno de Mariano Rajoy

“Nadie que haya operado en paraísos fiscales puede estar en el gobierno”
Como todos los involucrados en los Panama Papers, José Manuel Soria había negado su participación en una offshore. Pero aparecieron nuevas pruebas y debió renunciar. Desde el gobierno criticaron la relación con los paraísos fiscales.

En una de las consecuencias más graves que produjeron hasta ahora los Panama Papers, ayer debió presentar su renuncia el ministro de Industria, Energía y Turismo de España, José Manuel Soria, debido a que apareció involucrado como administrador de la sociedad offshore UK Lines Limited, entre otras. La renuncia fue un golpe para el gobierno conservador de Mariano Rajoy, quien se suponía que tenía reservado un lugar de preponderancia para Soria en caso de conseguir mantenerse en la presidencia en las próximas elecciones. Pero el mensaje que envió Rajoy a través de su ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, fue fuerte, tanto que resonó en Buenos Aires. “Nadie que haya operado en paraísos fiscales puede estar en el gobierno, en esto tenemos que ser muy rotundos”, afirmó. No se sabe qué opinó el presidente Mauricio Macri al respecto.

Soria tuvo su momento de implicancia en la política argentina, a propósito de las expropiación de las acciones de la petrolera española Repsol en YPF y los enfrentamientos públicos y privados que mantuvo por entonces con el ministro de Economía, Axel Kicillof, por esta cuestión. “No le vamos a pagar lo que ellos quieran, esos 10 mil millones de dólares”, lanzó en aquel momento Kicillof, en pleno fragor de las negociaciones.

El ministro, uno de los hombres fuertes de la gestión del Partido Popular, reaccionó como casi todos los involucrados en los Panamá Papers. Según la documentación del estudio de abogados panameño Mossack Fonseca, Soria figuraba como administrador de UK Lines, disuelta en marzo de 1995, antes incluso de que Soria comenzara a actuar en política. El ministro negó cualquier relación con la empresa y hasta desafió someterse a cualquier investigación que quisiera hacerle la Fiscalía de la Audiencia Nacional. Luego adoptó el rol de víctima de ataques injustificados y anunció que pediría permiso para presentar sus explicaciones ante la Cámara de Diputados y así responder a los cuestionamientos. Entonces Soria aseguraba que era “totalmente falso” que tuviera o haya tenido “algún tipo de relación con compañías, empresas, entidad o fundación radicadas ni en Panamá, ni en Bahamas, ni en ningún otro paraíso fiscal”.

Pero, lejos de aplacarse, el escándalo se agigantó con el paso de las horas. El diario madrileño El Mundo publicó en su edición de ayer un documento que confirmaba que Soria administró la sociedad Mechanical Trading Ltd., registrada en 2002 en la isla de Jersey, perteneciente al paraíso fiscal del Canal de la Mancha, cuando él ya se desempeñaba como alcalde de Las Palmas. En paralelo, el periódico digital eldiario.es reveló que Oceanic Lines, una empresa que la familia Soria posee en Londres, estaba manejada en un 20 por ciento por el ministro Soria y su hermano y el 80 por ciento restante por la misma Mechanical Trading.

Ante este panorama, quedó en evidencia que Soria había dicho una mentira tras otra y no le quedó más margen de maniobra. “A la luz de la sucesión de errores cometidos a lo largo de los últimos días, en relación a mis explicaciones de mis actividades empresariales anteriores a mi entrada en política en 1995, debidos a la falta de información precisa sobre hechos que ocurrieron hace más de veinte años, comunico mi decisión irrevocable de presentar mi renuncia”, sostuvo Soria en un comunicado distribuido antes de la reunión de gabinete de ayer.

Soria no sólo renunció a su cargo, sino que devolvió su diploma de diputado y abandonó el puesto del presidente del PP en Canarias. Adelantó que se retiraba de la actividad política y centró su defensa en lo comercial. “Mi offshore de Jersey es legal. No he cometido absolutamente ningún tipo de ilegalidad”, declaró en una entrevista televisiva.

La salida abrió una nueva crisis en el vapuleado gobierno de Rajoy, quien no salió a hablar sobre el escándalo. Quien actuó como vocero fue el ministro de Hacienda, y lo hizo en duros términos. “Si hay algún indicio de sospecha, no se puede estar en el gobierno en esas condiciones”, dijo el ministro Montoro sobre la relación de un funcionario con firmas offshore.

Claro que en el caso de Soria hubo algo más que indicios de sospechas y ni siquiera su renuncia dejó conforme a la dirigencia española, que en junio irá nuevamente a elecciones para elegir gobierno luego de que ninguna fuerza consiguiera la mayoría necesaria en los últimos comicios.

“Creo que el señor Rajoy es el único español que cree que el ministro Soria no nos ha mentido”, sostuvo el referente del progresista Podemos, Iñigo Errejón. “Es evidente que el señor Rajoy tiene que comparecer delante del Congreso para aclarar todos los extremos del caso Soria”, agregó el líder socialista Pedro Sánchez. “Rajoy tiene que dar la cara, no se puede esconder como ha hecho en los últimos días. El ministro Soria ha mentido a los españoles sobre una cuestión ética”, aportó Albert Rivera, el candidato de Ciudadanos, de centroderecha.

Uno de los argumentos de la oposición para reclamar la comparencia de Rajoy en el Parlamento es que la mayoría de los españoles que aparecen en los Panama Papers se acogieron a la amnistía fiscal que implentó su gobierno en 2012.

La de Soria es la segunda gran renuncia que provocan los Panama Papers. La anterior fue la dimisión del primer ministro de Islandia, Sigmundur David Gunnlaugsson, luego de que su nombre y el de su esposa aparecieran vinculados a una empresa en las islas Vírgenes Británicas llamada Wintris.

Fuente: Página 12

domingo, 6 de marzo de 2016

La herencia

Por Luis Bruschtein

El descuartizamiento público de Lula es lo que quieren hacer con Cristina Kirchner, con Evo Morales o con Rafael Correa y lo que hubieran querido hacer con Chávez. La humillación de Lula es una demostración de la rosca de poder en estas épocas de democracia. Derecha política, corporaciones económicas, corporaciones mediáticas, gran parte de la justicia y de los servicios de inteligencia que siempre trabajan para el mismo patrón más allá de los gobiernos de turno. La composición de la rosca les impide discutir política porque representan lo más regresivos de la sociedad. En política son impopulares. Su fuerza es la capacidad de destrucción a partir de operaciones mediáticas en las que cada uno de los miembros de esa rosca juega un rol estratégico: los servicios montan la operación, los grandes medios la amplifican y los jueces la llevan a tribunales, todo esos movimientos requieren además un fuerte soporte de capital para pasear a jueces y periodistas por Miami, engordarles los bolsillos, quebrar voluntades y comprar falsos testigos.

Parte de esa estrategia que se revela descaradamente en Brasil con el ataque a Lula, fue expuesta por el mismo Mauricio Macri en su discurso del primero de marzo cuando habló de la “pesada herencia”, de la corrupción que encontró y que hasta ahora no demostró, e incluso adelantó derivaciones de la muerte del fiscal Nisman con las que quieren implicar a Cristina Kirchner.

Pero cuando se habla de herencias habría que hacer un repaso de lo que fueron en estos treinta años de democracia. Miedo y dolor fue la herencia que recibió Alfonsín de la dictadura. Cuando Menem hablaba de herencia, tenía la híper. Para la Alianza, la herencia menemista fue un campo quebrado y altísima desocupación en las ciudades, marginación y deuda. La herencia de Kirchner eran el 19 y 20 de diciembre, el corralito, los fusilamientos de Kosteki y Santillán y el default. Todas eran situaciones del pasado reciente heredadas por cada nuevo gobierno. Lo novedoso en el discurso de Mauricio Macri del primero de marzo es que, al hablar de herencia, transmitía todo el sufrimiento social que ella implica, pero no en el pasado, sino en el futuro. Más que una descripción de algo que habría sucedido, fue la sensación de un anuncio de lo que está viniendo.

Es comprobable que la situación social y económica que recibió el macrismo fue mucho mejor que la recibida por cualquiera de los presidentes anteriores, desde Alfonsín hasta Kirchner. Sin embargo Macri habló de una “pesada herencia” que tendrá como consecuencia sufrimientos y sacrificios en el futuro inmediato. Una primera diferencia con sus antecesores es que no hereda sufrimientos ni sacrificios, sino que éstos se producirán en el futuro, durante su gobierno. Habrá ajuste, inflación, achicamiento salarial y desempleo supuestamente por culpa de las medidas que tomó el gobierno anterior para lograr que el impacto de esos flagelos fuera el mínimo durante doce años.

Es un contrasentido que las mismas medidas tengan consecuencias opuestas según quien las mire. Los gobiernos kirchneristas planteaban que el crecimiento de la demanda hacía crecer la producción, creaba fuentes de trabajo y activaba la economía. Y para que hubiera demanda había que sostener los salarios. Es la idea de distribución del ingreso. Para el macrismo, en cambio, esa política desalentaba a los empresarios, por lo que iban a ralentizar la economía. En vez de sostener la demanda hay que alentar la inversión, dice el actual gobierno y, en consecuencia en vez de sostener el salario, le ofrece todas las ventajas al sector empresario. Es la idea del derrame, que primó en los años 90, un momento de auge del capitalismo mundial, no como ahora, pese a lo cual, la desocupación en Argentina rompió marcas históricas y no se produjo ningún derrame.

El diario La Nación, que representa a este sector de las clases ricas, y al sector de las capas medias que pretende serlo, se entusiasmó con el discurso de Macri y resaltó la necesidad de una “épica” del macrismo. Siempre fue muy crítica con el “relato épico” del kirchnerismo. Por la forma en que ahora aconseja al macrismo que haga el suyo demuestra que en el fondo se lo envidiaba. Pero para hacer creíble la construcción de ese relato épico del macrismo, el gobierno de Cristina Kirchner tendría que haber terminado en una crisis recesiva infernal, con dólar y precios desbocados y gente incendiando la ciudad.

No hubo estallido, no hubo infierno. Sólo hubo medidas durante doce años que generaron cierto bienestar, pero que ahora culminarían produciendo sufrimiento, según el discurso de Macri. En realidad, lo que dice el discurso, es que el sufrimiento se producirá cuando saque las medidas, y no como consecuencia de ellas. Sacar las retenciones a la soja, al champán y a las mineras, sacar los subsidios y soltar al dólar, aumentar la nafta y el transporte es lo que está provocando ese sufrimiento. No las medidas que tomó el gobierno anterior, sino su retiro por parte del nuevo gobierno.

El discurso de Macri dio a entender que el gobierno anterior llegó a duras penas al final. Según esa versión muy mediatizada y esquematizada, el kirchnerismo pagó con emisión esa especie de “farsa” de bienestar y ahora los costos los tendría que pagar el macrismo. Es probable que hubiera algo de emisión, pero el grueso de las medidas distributivas y de estímulo a la producción provenían de la recaudación en la que tenían un papel central el IVA y las retenciones. El macrismo hizo bajar el consumo –que es de donde viene el IVA– y sacó las retenciones. Fueron esas medidas las que desfinanciaron al gobierno. No hay pesada herencia. Lo que hay son concepciones diferentes y el retiro de las retenciones y la baja del consumo no son necesarias ni forzadas por la situación sino que forman parte del bagaje ideológico del neoliberalismo. Este gobierno no se va a preocupar por recaudar con otros impuestos u otros recursos como hubiera hecho el gobierno anterior: simplemente ajusta, recorta y toma deuda externa. Por ahora esas políticas se verifican más en al área del Estado, pero en pocas semanas se extenderán a la actividad privada con el cierre de pequeños y medianos comercios e industrias y con el achicamiento de salarios. Y en la medida en que eso suceda, irá bajando la inflación. Para los asalariados con más suerte, tanto obreros como profesionales, casi no habrá inflación, pero tampoco habrá dinero para gastar; no habrá cepo, pero el dólar estará demasiado caro como para viajar a Miami, o sea que podrán comprar menos dólares que cuando estaba el cepo. Los de menos suerte perderán el trabajo.

El discurso de la oposición al kirchnerismo transcurrió por diferentes carriles. Como ocurrió con todos los gobiernos populares en América latina, incluyendo Brasil, el discurso menos efectivo fue el que trató de cuestionar las medidas de inclusión y distribución de la riqueza. En el caso argentino aprovecharon el desprestigio del Indec para usar cifras todavía más dudosas de observatorios y fuentes poco serias pero, en general, esa línea fue débil en todos lados porque no podía mostrar un escenario de desastre que no existía. La línea más contundente fue la denuncia de la corrupción. Los medios de comunicación concentrados y parte de sus periodistas y la mayoría de los jueces y fiscales son dispositivos de una estructura de poder antes que profesionales de la información o de la justicia.

Se puede hacer una galería de la vergüenza con los funcionarios judiciales que protegieron al multimedio Clarín con amparos y resoluciones verdaderamente escandalosas o con los periodistas que la corporación usó como mascarones de proa para impedir la aplicación de una ley antimonopólica que hubiera favorecido el ejercicio del periodismo. No ha sido así sólo en Argentina. En Brasil o en Bolivia se produjo el mismo fenómeno donde la oposición, asociada a las grandes corporaciones, sobre todo los grandes multimedios, no tuvo eco cuando intentó desacreditar a las políticas sociales que han sido el fuerte de esos gobiernos. Pero esa formidable alianza entre oposición política, corporaciones económicas y mediáticas y la mayoría de un Poder Judicial que se formó como parte de la estructura de poder en países históricamente sometidos a dictaduras y gobiernos manejados por grandes intereses económicos, fue efectiva con el discurso anticorrupción.

Todo el mundo conoce el ascetismo de Evo Morales. No hay otro presidente de derecha o de izquierda que haya expresado como él su rechazo a la corrupción y su apego a un modo sencillo de vida. Y sin embargo uno de los factores de su derrota en el referéndum sobre la reelección presidencial fue la denuncia de tráfico de influencias contra una empresaria que fue pareja de Evo hace algunos años. Como lo demuestra la campaña contra Evo o la humillación a que fue sometido Lula o los insultos proferidos por el presidente Macri resulta que los gobiernos progresistas son corruptos. Ser progresista o popular es sinónimo de corrupción. El esfuerzo unificado de esta monumental campaña mediático-judicial busca hermanar esos dos sentidos para demonizar cualquier experiencia democrática en disonancia con los lineamientos neoliberales de apertura de fronteras, libre mercado y subordinación económica. Pogresismo-populismo-corrupción es la línea de sentido que están tratando de imponer. Quienes acusan forman parte de un sistema de poder y privilegios que fue afectado por estos gobiernos, pero pueden ocultan estas motivaciones porque dominan en la Justicia y en la construcción de sentidos.

Desde los años 30, la alianza entre los sectores dominantes de las oligarquías con las Fuerzas Armadas y Estados Unidos, se constituyó en una fuente permanente de violencia en América latina, hasta los años 70, donde prácticamente todos los países de la región tenían dictaduras militares. La nueva rosca del poder económico con las corporaciones mediáticas y la corporación judicial más los servicios de inteligencia se constituye como el gran obstáculo actual para que Argentina y en general los países de América latina profundicen sus incipientes democracias.

Fuente: Página 12

viernes, 22 de enero de 2016

Mauricio Macri con David Cameron

Nos parece importante que el presidente Macri haya colocado el tema Malvinas en la reunión que sostuvo con David Cameron. Es un tema de Estado, imprescriptible según la Constitución Nacional y hace 183 años que todas las autoridades y el pueblo argentino han venido reclamando permanentemente por esta usurpación colonial.
Sin embargo, no entendemos por qué el presidente calificó de "muy linda" la reunión, cuando Cameron le planteó a Macri que no están dispuestos al diálogo por Malvinas. Es decir, no aceptan el diálogo bilateral que hace 50 años viene reclamando la ONU y acompañan casi todos los organismos multilaterales del mundo, como UNASUR, Mercosur, OEA, CELAC, Cumbre de los Países Africanos, Árabes, G 77 + China, etc. 

Tampoco sabemos por qué no se incluyeron en la reunión otros temas que demanda históricamente la Argentina. El primero es la negativa del Reino Unido a dar lugar a la identificación de 123 soldados Argentinos caídos en Malvinas y que están en el Cementerio de Darwin. Hace 33 años que Argentina reclama, y hace 3 que viene trabajando con la Cruz Roja. Nuestro país cumplió con todos los requisitos para realizar la identificación con el objetivo de atender la angustia de las familias de estos 123 soldados, y especialmente de sus madres de avanzada edad.

También nos llama la atención que no se haya mencionado la violación de las leyes argentinas y la legislación internacional al explorar y explotar Reino Unido recursos pesqueros e hidrocarburíferos en la Plataforma Continental Argentina sin autorización del gobierno argentino. Esperamos que se incorporen estas problemáticas en la relación bilateral.

Coincidimos en que es necesario mantener las mejores relaciones posibles con el Reino Unido a pesar de la disputa de soberanía. De hecho en los últimos años se han incrementado las relaciones económicas, culturales, académicas y científicas. Pero de ninguna manera ello debe ser un argumento para no defender la soberanía. Ya hemos aprendido que las relaciones carnales, y no de igual a igual, con los países poderosos, siempre afectan los intereses del país y de su pueblo.

Daniel Filmus

martes, 19 de enero de 2016

Milagro Sala, Leopoldo López y el doble discurso de Macri

El 16 de enero, en San Salvador de Jujuy, fue detenida la dirigente social Milagro Sala, también diputada al Parlasur, bajo los cargos de “incitación a cometer delitos y tumulto en concurso real”. ¿El motivo? Liderar un acampe frente a la gobernación de la provincia de Jujuy.

De acuerdo al acta de detención, el juez Raúl Eduardo Gutiérrez dictamina el procesamiento de Milagro Sala especificando que los delitos surgen cuando los manifestantes de la agrupación Tupac Amaru, el 14 de diciembre de 2015, “obstaculizaron la libre circulación de vehículos” y ocuparon con tiendas de campaña las adyacencias de la Casa de Gobierno provincial. En este sentido, a Milagro Sala y a otros dirigentes de la organización se les atribuye “la conducta de instigar públicamente a personas indeterminadas, integrantes de organizaciones sociales que los acompañaban, a ocupar los espacios públicos”.

“Se ha suscitado de esta manera -continúa el juez- una alteración del orden público entendido este como la situación de confianza en la que se puede vivir dentro de una atmósfera de paz social, conllevando con sus conductas la alarma colectiva de la población”.

Como elementos de prueba, entre otros, se citan grabaciones en video donde Sala aparece “efectuando gesticulaciones y arengas destinados a suscitar el acampe a distintos grupos de personas, que se acercan sucesivamente al lugar, donde se encuentran para recibir dichas directivas”. Dejando al margen la particular forma de describir una situación típica de una movilización popular, el escrito es claro en torno a que la conducta penalizada es la organización de una protesta social.

Párrafos más adelante el juez sostiene que la instalación del acampe tiene como propósito “alzarse públicamente, junto con los acampantes que aún se mantienen en el mismo lugar, contra la decisión de ejecutar el Plan de Regularización y Transparencia de Cooperativas y Beneficios Sociales dispuesta por el Gobierno de la Provincia para impedir su ejecución”. Y agrega a continuación: “Esta afirmación se desprende del informe emanado del Sr. Gobernador”.

Pocas semanas antes, el nuevo gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, dirigente del radicalismo e integrante de la Alianza Cambiemos, ya había anunciado cuál sería la línea de acción del gobierno frente al acampe. Invitado por Mirtha Legrand a su programa de televisión, el 19 de diciembre Morales señaló que Milagro Sala “va a tener que rendir cuentas”.

Morales, además, descartó todo tipo de diálogo con la organización: “No voy a hablar con los violentos, no voy a hablar con ella. Al que corte rutas, nada”. Y añadió que “para restablecer el orden (…) hay medidas que tomar que tienen que ver con la justicia y con el Código Contravencional, que voy a empezar a implementar desde el primero de enero”. Dos semanas después del primer día del año, el Poder Judicial accionaba en ese sentido.

Ahora bien: ¿Es esta la política que defiende el presidente Mauricio Macri en el terreno internacional?

Leopoldo López, ¿preso político?

Mientras se desarrollaba el acampe y se vertían estos conceptos sobre la protesta social, Mauricio Macri se preparaba para su primera actividad internacional como presidente. El 21 de diciembre se realizó en Asunción la Cumbre de Presidentes del Mercosur y allí, como se esperaba, Macri abordó lo que considera la “grave situación de derechos humanos en Venezuela”. Concretamente, se refería a la detención de Leopoldo López, dirigente opositor venezolano que lideró en 2014 el plan insurreccional conocido como “La Salida”.

El nombre del ciclo de protestas se refería abiertamente a la salida del presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, elegido nueve meses antes. El propio López se refirió a esto en forma pública en innumerable cantidad de ocasiones, e incluso declaró a las cámaras de televisión que las protestas acabarían “cuando se vaya el gobierno”.

Las acciones incluyeron graves episodios de violencia entre febrero y mayo de 2014, dejando un saldo de 43 personas asesinadas y una gran cantidad de edificios y transportes públicos destruidos. Entre estos hechos, cabe destacar que al menos ocho personas –incluyendo seis integrantes de las fuerzas de seguridad- fueron asesinadas por disparos de francotiradores; que otra persona –el joven Elvis Durán- murió al ser degollado por un alambre colocado con la intención de cerrar una calle y que fueron incendiadas varias universidades e instituciones públicas. En uno de estos incendios incluso corrió riesgo la vida de decenas de niños y niñas que concurrían a un jardín maternal. El jardín está ubicado en la planta alta de un edificio que era atacado por grupos de derecha, participantes del intento por derrocar al gobierno.

Un doble discurso con mucho apoyo mediático

Las circunstancias que llevaron a López a la cárcel fueron recordadas por la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, al momento de responderle a Macri durante la Cumbre del Mercosur. “Usted está haciendo injerencismo sobre los asuntos de Venezuela. Deje de defender a los violentos”, exigió la canciller, señalando de paso el doble estándar de Macri, ante lo cual el presidente argentino debió guardar silencio. Llamativamente, el mismo silencio que practican habitualmente los medios privados de comunicación ante la información que no cuadra con su línea editorial.

Al día siguiente, tanto Clarín como La Nación e Infobae omitieron describir las fotos y citar las frases con las que Delcy Rodríguez demostró lo que es bastante evidente: que las protestas lideradas por Leopoldo López de ninguna manera podrían ser consideradas pacíficas.

Al igual que el gobierno de la Alianza Cambiemos, estos medios de comunicación también cambiaron sus parámetros en referencia a la Argentina. Y del “respeto a la protesta social” (en el caso de Leopoldo López) pasaron a la abierta legitimación para la detención de Milagro Sala, jugando al límite de la desinformación y llegando incluso a afirmar hechos falsos.

Desde hace días, todos ellos destacan el supuesto robo de dinero destinado a las cooperativas de la Tupac Amaru, en sintonía con lo que sostiene el gobernador Morales. Pero resulta que nada de esto se encuentra en los motivos de detención, que son bien claros: liderar un acampe en rechazo a una política específica del Ejecutivo provincial.

El sitio web Infobae va un poco más allá, “aclarando” en una nota sin firma que Milagro Sala “fue puesta presa luego de los acampes por instigación a cometer delitos y por tener menores de edad protestando” (sic). Aún asumiendo que en el acampe se encontraran menores de edad “por orden de” la dirigente -y no, por ejemplo, porque sus madres y padres están ejerciendo un derecho constitucional y llevan a su familia con ellos-, en ninguna parte de las cuatro páginas del acta judicial existe mención alguna a que Sala “tuviera” menores de edad protestando y este fuera el motivo de su detención.

Así las cosas, pareciera que la opinión hegemónica en Argentina no se impone por la veracidad y la coherencia de sus argumentos, sino más bien por su repetición por parte de los principales medios.

jueves, 14 de enero de 2016

¿Hay fin de época?

Por Oscar Laborde * 

El triunfo de Macri en las últimas elecciones presidenciales conmovió a la región. Por primera vez la derecha gana una contienda de esta proporción en Argentina, y el impacto sobre el resto de los países fue fortísimo. De seguido la oposición en Venezuela se impuso en las elecciones a la Asamblea Nacional, generando un escenario complejísimo para el gobierno de Nicolás Maduro, amenazándolo una vez que asumieron lisa y llanamente con su destitución. Si se le agregan los embates contra Dilma Rousseff, resulta un escenario donde las advertencias sobre los peligros de la ofensiva conservadora se concretaron de manera drástica.
Los datos son innegables, tendremos que decir que la integración con contenido popular que se vivió en estos tiempos pasa su momento más difícil. Ahora, ¿hay fin de ciclo? ¿Es irreversible el retorno a lo que fue décadas de sometimiento de las elites dominantes al interés imperial para favorecer su interés sectorial y en desmedro de nuestros pueblos? Es prematuro afirmarlo. Están todas las condiciones para revertir este momento.

Veníamos anticipando que la ofensiva del imperio y las derechas locales sobre el proceso que se daba en nuestra América era coordinado y sostenido. Por un lado, luego del fracaso de instalar el ALCA, se dio una ofensiva para impulsar el libre comercio como un ariete para debilitar el proceso de desarrollar un mercado regional virtuoso, que impulsara lo productivo, el mercado interno y el comercio entre los países de la zona. Así, la firma de tratados de TLC con varios países, la Alianza del Pacífico, el Tratado Transpacífico, la insistencia de firmar un tratado de libre comercio con la Unión Europea.

Un ataque sostenido externo e interno a los tres pilares de la integración: Argentina, Brasil y Venezuela. A nuestro país, con el permanente hostigamiento de los fondos buitres. A Venezuela, con desabastecimiento, contrabando, presencia de paramilitares colombianos fomentando enfrentamientos armados, baja del precio del barril de petróleo que perjudica a ese país y casualmente a Rusia, Irán y Ecuador, enfrentados los cuatro a Estados Unidos. Y a Dilma, con la amenaza constante de un juicio político que fue impulsado a días de haber triunfado en las últimas elecciones.

Los medios de comunicación concentrados jugaron un papel fundamental en estas maniobras, y en la presentación, impulso y apañamiento de una nueva derecha alejada de las tradicionales formaciones conservadores y recalcitrantes que solían representar los intereses de la oligarquía en otra época. Una derecha más “moderna” y también más hipócrita al no plantear tan brutalmente sus intenciones. Por supuesto que este avance tuvo lugar por errores, insuficiencias y el déficit en la construcción de un sujeto político que haga sustentable el proceso.

La pelea por instalar en nuestra América un proyecto autónomo y con sentido popular al del imperio será larga. Está claro que este es una circunstancia muy difícil, sin embargo nada está definido, como tampoco lo estuvo en nuestros mejores momentos.

En Paraguay, un candidato progresista ganó las elecciones en Asunción y Fernando Lugo está al frente en las expectativas de voto a presidente.

En Venezuela, hay tiempo para entender el mensaje del electorado y llegar con los cambios necesarios a las presidenciales. En Brasil, el desplazamiento del ministro de Economía Joaquim Levy, la toma de algunas medidas que impulsen el mercado interno y la redistribución y el acercamiento de Dilma al PT y a sectores organizados del pueblo puede revertir la situación de ahogo de su gobierno. Lula puede llegar en mejores condiciones al 2018.

Y en Argentina, la fuerte oposición a las primeras medidas de Mauricio Macri y el compromiso de unidad del Frente para la Victoria y de los sectores populares puede hacer que se defiendan los derechos adquiridos en estos 12 años de gobierno y se pueda pensar en volver al gobierno en 2019.

Fue mucho lo avanzado en estos años en la conquista de derechos de nuestros pueblos y en la unidad latinoamericana y es muy fuerte la intención del imperio de encolumnar a América incondicionalmente a su propuesta económica y a sus intenciones geopolíticas.

No hay fin de época. Sí una disputa que será larga y que tiene en este momento a la derecha envalentonada. Dependerá de la voluntad, la inteligencia, la organización y la unidad de los sectores del campo popular, y sabremos si perdimos una batalla o si lo vivido en este tiempo fue sólo un paréntesis entre tantos años de dominación. Depende de nosotros, y a pesar de las dificultades, tenemos todas las condiciones para volver a transitar juntos los caminos de la Patria Grande.

* Director del Instituto de Estudios de América Latina-CTA.

Fuente: Página 12

viernes, 11 de septiembre de 2015

La ONU aprobó el marco regulatorio para la reestructuración de deudas soberanas propuesto por nuestro país

Se conoció ayer, la histórica aprobación por parte de Naciones Unidas, al marco regulatorio para la reestructuración de deudas soberanas  que propusiera nuestro país ante la asamblea de dicho organismo.
136 votos favorables, 6 contrarios – Alemania; Canadá; Israel; Japón; Inglaterra; y Estados Unidos (no llama la atención que quienes siempre sirven a la especulación financiera votasen así)- y 41 abstenciones, fueron los números con los que se aprobó una resolución que defiende la soberanía de los países ante los ataques especulativos ya conocidos y recurrentes.
En referencia a lo acontecido, y desde Nueva York, el Ministro de Economía, Axel Kicillof, explicó por medio de una videoconferencia en conexión con la Presidenta, Cristina Fernández, aspectos salientes.
“Se trata de una votación histórica”, destacó, y luego contó: “A partir de septiembre del año pasado vinimos y se votó la constitución de una comisión especial para un nuevo marco jurídico para la reestructuración de deudas soberanas, pasó un año y la propuesta argentina ha sido votada favorablemente por una mayoría abrumadora”.
“La reestructuración es un derecho soberano de los estados, es una decisión que deben tomar los países y siempre debe responder a los principios de buena fe”, explicó el titular de Economía, y detalló con la nueva resolución “deberá haber transparencia e imparcialidad, esto es fundamental ya que las instituciones que participan no pueden inclinarse tan alevosamente, como ha ocurrido con la Argentina, para un lado”.
“La igualdad, ningún acreedor puede verse favorecido; la inmunidad soberana, en cuanto a los embargos sobre bienes militares y nacionales en el extranjero, eso es ilegal y ahora viola los principios básicos de lo aprobado hoy”, puntializó antes de señalar que la flamante norma incluye los principios de sustentabilidad: “No se puede pagar si ese pago pone en riego la posibilidad de que ese país siga desarrollándose”, y de reestructuración por mayoría: “Si una mayoría resuelve algo no puede ninguna minoría entorpecer lo que dispuso la mayoría”.
“Esto favorece a todos los países, incluso a los desarrollados, porque cuando lleguen los temas de deuda las reglas son claras para salir adelante”, manifestó el Ministro, y aseveró que “a partir de hoy, estos principios quedan grabados en piedra”.
Una definición impulsada por nuestro país, pero que trasciende por su capacidad normativa a nivel internacional.
Argentina ha logrado instalar la problemática tras todo un proceso complejo de reestructuración de deuda soberana, y en un mundo en el cual la deuda ha dejado de ser la soga en el cuello exclusiva de los países tantas veces denominados periféricos.

Fuente: Columna Norte

Noticia relacionada: La reacción del buitrismo ante la resolución de la ONU en su contra.

sábado, 11 de julio de 2015

Francisco y su paso por Bolivia

Primero en La Paz anteayer, y luego en Santa Cruz de la Sierra, ayer mismo, el Papa Francisco fue acompañado por millones de hermanos bolivianos.
En la ciudad Capital de facto del Estado Plurinacional de Bolivia, a la que Francisco arribó en la tarde del miércoles y de la cual bajo al llano a las pocas horas a fin de evitar los efectos de los 4100 metros de altura, su agenda  incluyó una enorme recorrida y una reunión con Evo Morales, el Presidente de la hermana república.
Tras ello, sus pasos lo llevaron a Santa Cruz de la Sierra, donde tuvo una cargada agenda en la que se destacó su participación en el Segundo Encuentro Mundial de los Movimientos Populares;  espacio en el que dejó conceptos de notable vigencia geopolítica.
Como lo hiciera Juan Pablo II en su visita a Santo Domingo en 1992, aunque decididamente sin dejar resquicio alguno para dudas u ocultamientos, el Sumo Pontífice expresó en su alocución: “Pido humildemente perdón, no solo por las ofensas de la propia Iglesia sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América”.

“Vivimos una Tercera Guerra Mundial en cuotas” y “hay una especie de genocidio en marcha que debe cesar”, señaló, haciendo referencia a los sucesos que vienen aconteciendo en Medio Oriente y antes de referirse al capitalismo vigente.
Sobre este último denunció la existencia de “un hilo invisible que une a cada una de las exclusiones: un sistema que ha impuesto la lógica de la ganancia a toda costa. Este sistema ya no se aguanta, no lo aguantan los campesinos, no lo aguantan los trabajadores, no lo aguantan los pueblos”, y agregó: “Y tampoco lo aguanta la Tierra, la hermana madre Tierra”.
“Se está castigando a la Tierra, a los pueblos, a las personas, de un modo casi salvaje”, manifestó antes de destacar que “el futuro de la humanidad no está únicamente en manos de los grandes dirigentes, las grandes potencias y las élites. Está fundamentalmente en manos de los pueblos” porque “Las Tres T: Tierra, Techo y Trabajo para todo, lo dije y lo repito, son un derecho sagrado. Vale la pena luchar por ellos. Que el clamor de los excluidos se escuche en América latina y en todo el mundo”

“Ustedes, los más humildes, los explotados, los pobres y excluidos, pueden hacerlo y hacen mucho. Me atrevo a decirles que el futuro de la humanidad está, en gran medida, en sus manos, en su capacidad de organizarse y promover alternativas creativas, en la búsqueda cotidiana de Las Tres T y también, en su participación protagónica en los grandes procesos de cambio, nacionales, regionales y mundiales. ¡No se achiquen!”, exteriorizó, y agregó que “el destino universal de los bienes no es un adorno discursivo de la doctrina social de la Iglesia. Es una realidad anterior a la propiedad privada. La propiedad, muy en especial cuando afecta los recursos naturales, debe estar siempre en función de las necesidades de los pueblos”.

También se refirió a la Patria Grande como concepto y como realidad que se construye a diario al subrayar que “en estos últimos años, después de tantos desencuentros, muchos países latinoamericanos han visto crecer la fraternidad entre sus pueblos. Los gobiernos de la región aunaron esfuerzos para hacer respetar su soberanía, la de cada país y la del conjunto regional, que tan bellamente, como nuestros padres de antaño, llaman la Patria Grande”, y al advertir que “hay factores que atentan contra la soberanía de los países de la Patria Grande. Hay un nuevo colonialismo detrás del poder anónimo del ídolo dinero y bajo el noble ropaje de la lucha contra la corrupción, el narcotráfico o el terrorismo, cuando se imponen a los Estados medidas que poco tienen que ver con la resolución de esas problemáticas y muchas veces empeora las cosas. Del mismo modo, la concentración monopólica de los medios de comunicación social, que pretende imponer pautas alienantes de consumo y cierta uniformidad cultural, es otra de las formas que adopta el nuevo colonialismo. Es el colonialismo ideológico".

Concluyendo, Francisco indicó que “ninguno de los graves problemas de la humanidad se puede resolver sin interacción entre los Estados y los pueblos a nivel internacional, e interacción no es sinónimo de imposición”.
El mensaje de Francisco da cuenta de una forma de concebir al mundo y a los pueblos, así como pone en evidencia la necesidad de la organización popular y la unidad entre los países hermanos; esa que se ha venido construyendo con no pocos avances en la última década de nuestra América del Sur.

Fuente: Columna Norte

sábado, 2 de mayo de 2015

Periodismo Buitre

La imagen de apertura la sacamos de éste portal, donde leemos: "El miércoles pasado publicamos en OETEC el informe "La Nación y el Grupo Clarín: proveedores estratégicos de contenido para la web oficial de los fondos buitres" (22/04/15). Entre otros hallazgos, encontramos que el 42% del material periodístico publicado online por los buitres reunidos en la denominada Fuerza de Tareas Estadounidense para la Argentina (ATFA, por sus siglas en inglés) proviene directa o indirectamente de las usinas mediáticas conservadoras de la República Argentina, esto es, La Nación y el Grupo Clarín ("conservadoras" por su consabida afinidad al austeridazo y a una economía excluyentemente pastoril). 

Cabe mencionar que dicho patético porcentaje salta al 54% cuando se analiza específicamente la sección de mayor frecuencia de actualización (que a su vez araña el 70% al sumar los diarios El Cronista e Infobae). Es decir, de cada 10 notas que los buitres incorporan regularmente a su web para llevar agua a su molino, 7 provienen de los referidos medios. Ahora, toca el turno examinar a fondo el grado de participación de los (y las) periodistas en el mismo portal oficial propiedad del terrorismo financiero y especulador aglutinado en ATFA y comandado por Paul Singer.

Desde la web oficial de la ATFA, los buitres despliegan hacia el mundo su estrategia política, comunicacional y mediática. Los periodistas argentinos que más contribuyen con ella pueden clasificarse en base a dos criterios: 1) en función de la cantidad de veces que son citados; y 2) cantidad de artículos de su autoría traducidos al inglés y subidos textualmente a la web buitre. En relación al primero, destacan: Hugo Alconada Mon (La Nación; 8 citas); Martín Kanenguiser (La Nación; 6 citas) y Marcelo Bonelli (Grupo Clarín; 5 citas). En cuanto al segundo criterio, tenemos a Silvia Pisani (La Nación; 9 artículos traducidos); Lucía Salinas (Grupo Clarín; 7 artículos traducidos) y Martín Kanenguiser/Ana Barón (La Nación y Clarín, respectivamente; 6 artículos traducidos de cada uno).

Si sumamos ambos criterios, los periodistas top 3 que voluntariamente contribuyen a beneficiar la posición de los fondos buitres en contra la viabilidad de la República Argentina, su presente y porvenir, son Martín Kanenguiser (12 participaciones); Hugo Alconada Mon (11) y Silvia Pisani (10). Afirmamos "voluntariamente", pues resulta evidente que aceptan que un portal externo a la empresa para la cual trabajan -en este caso la web de ATFA- utilice exactamente la misma producción previamente publicada en los medios de esas mismas empresas.". 

Estaría bueno hace un ránking igual por ejemplo con los artículos de los "intelectuales" y periodistas de la Runciman que validan los argumentos kélpers sobre las Malvinas, que son prolijamente recopilados y reproducidos por los diarios ingleses, y el Foering Office.

Fuente: Nestornautas

martes, 14 de abril de 2015

Falleció Eduardo Galeano. Que en paz descanses maestro!

Con mucha propiedad y simplicidad, el Maestro nos explica con una interesante anécdota cómo funciona la colonización del sentido común, llamada en Occidente “manipulación de la opinión pública”. Imposible no comprenderlo.

Eduardo Galeano y el sentido común

Dice Eduardo Galeano, con mucha propiedad:

“En 1917, el presidente Woodrow Wilson anunció que los Estados Unidos iban a entrar en la primera guerra mundial. Cuatro meses y medio antes, Wilson había sido reelegido por ser el candidato de la paz. La opinión pública recibió sus discursos pacifistas y su declaración de guerra con el mismo entusiasmo.

“Edward Bernays fue el principal autor de este milagro. Cuando la guerra terminó, Bernays reconoció públicamente que habían sido inventadas las fotos y las anécdotas que encendieron el espíritu bélico de las masas.

“Este éxito publicitario inauguró una brillante carrera. Bernays se convirtió en el asesor de varios presidentes y de los empresarios más poderosos del mundo. La realidad no es lo que es, sino lo que te digo que es: él desarrolló mejor que nadie las técnicas modernas de manipulación colectiva, que empujan a la gente a comprar un jabón o una guerra.”

Como solemos decir y repetir en este espacio, la opinión pública es el sentido común colonizado por los medios de comunicación. Poca importancia tienen el contenido del mensaje y sus contradicciones internas; lo que realmente importa es la capacidad de difusión de los medios de comunicación al servicio del poder fáctico, que es enorme.

A esa capacidad de difusión de cualquier mensaje o contenido llaman “libertad de expresión”. Al igual que la “libertad” del liberalismo ―que no es sino la libertad que tienen unos pocos de hacer negocios y explotar el trabajo ajeno― la “libertad de expresión” poco tiene que ver con libertad real y termina siendo, en la práctica, en perjuicio a la libertad de la mayoría. La libertad de unos pocos es la esclavitud de todos los demás.

Libertad de expresión es que todos podamos hablar y que todos nos escuchemos por igual, no que la palabra esté concentrada en unos pocos grupos empresarios. Esto es lo que ocurre en la actualidad y permite que esos grupos gobiernen de manera fáctica, mediante la colonización del sentido común, la manipulación de la opinión pública.


jueves, 12 de febrero de 2015

AFIP: el HSBC debe repatriar los 3000 millones de dólares de las cuentas no declaradas

El organismoa hizo este planteo ante la Justicia, que investiga la existencia de una plataforma ilegal montada por el HSBC, y sus directivos, con el objetivo de ayudar a los contribuyentes argentinos a evadir sus impuestos.

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) planteó a la Justicia que su objetivo es que el banco HSBC repatrie los 3.000 millones de dólares que se estima están depositadas en las más de 4.000 cuentas integradas por sociedades e individuos que se investiga fugaron las divisas del país.

Fuentes vinculadas al procedimiento judicial informaron que el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, se reunió con la titular del Juzgado Penal Tributario 3 María Verónica Straccia, quien lleva adelante la causa por las 4.040 cuentas ocultas en la sucursal de Ginebra del HSBC.

El administrador federal planteó en esa instancia que “el objetivo de la AFIP es que el banco repatrie los 3.000 millones de dólares distribuidos en las 4.040 cuentas integradas por sociedades e individuos que se fugaron del país”, explicaron las fuentes.

Esto está en línea con el pedido de la administración tributaria del Reino Unido (HMRC, por sus siglas en ingles: “Her Majesty's Revenue and Customs) de pedir detalles de la denuncia de AFIP.

A fines de noviembre, la AFIP presentó una denuncia contra el banco HSBC “por cuentas bancarias de argentinos ocultas en Suiza” bajo los cargos penales de evasión fiscal y asociación fiscal ilícita.

La AFIP destacó que la información que involucra a cuentas de más de 4000 ciudadanos argentinos se logró “a partir del acuerdo con el gobierno de Francia”.

La denuncia plantea la existencia de una plataforma ilegal montada por el HSBC, y sus directivos, con el único objetivo de ayudar a los contribuyentes argentinos a evadir sus impuestos y al resto de asesores profesionales y “facilitadores” de la maniobra.

De acuerdo a una reciente publicación del diario La Nación, el Grupo Clarín, con más de 100 millones de dólares depositados en el HSBC de Suiza, lidera la lista de argentinos con fondos en Ginebra no declarados ante la AFIP.

También figuran como titulares de cuentas el Grupo Fortabat, Telecom Argentina, Mastellone y hasta Edesur, denunciada por no invertir correctamente para atender el suministro de electricidad en el área metropolitana.

Al momento de presentar la denuncia, la AFIP solicitó que la Justicia argentina, por medio de un exhorto a Suiza, solicite información relacionada con las personas físicas y jurídicas incluidas en la denuncia.

Entre otros datos, se requiere información de los clientes, datos de las cuentas, productos contratados, contratos y documentación de respaldo, registros de operaciones –origen y destino de movimientos- identificación de personal del banco intervinientes, apoderados, representantes y organigrama completo del banco.

Fuente: Telam

lunes, 12 de enero de 2015

La Argentina pidió condenar el atentado en Nigeria con el mismo "vigor" que los de París

A través de un comunicado, el Gobierno expresó su repudio al atentado perpetrado ayer en el país africano, donde murieron 19 personas. Destacó que "honra sin diferencia alguna la condición humana de las víctimas".

"Mientras el mundo sigue conmovido por los tres atentados terroristas ocurridos en París, 19 personas caen víctimas del terrorismo en la República de Nigeria", expresó la Cancillería.

Tras lo cual manifestó que "la Argentina condena este nuevo atentado con el mismo vigor y con las mismas convicciones que condena todos y cada uno de las criminales acciones del terrorismo internacional y honra sin diferencia alguna la condición humana de todas las víctimas", puntualizó.

La Cancillería hizo llegar "al gobierno y al pueblo nigeriano su más absoluta solidaridad frente al nuevo ataque artero sufrido", agregó.

Finalmente, reiteró "su inalterable compromiso de enfrentar el terrorismo fortaleciendo los mecanismos de cooperación internacional, cumpliendo con las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y respetando los derechos humanos como valores esenciales de toda sociedad democrática".

El nuevo ataque terrorista cometido en la ciudad de Maiduguri, al noreste de Nigeria, dejó como saldo 19 muertos y numerosos heridos.

Para cometer el ataque en un concurrido mercado, fue utilizada una niña de 10 años, que llevaba explosivos adosados a su cuerpo.

Se trata de una zona donde actúa la insurgencia del grupo fundamentalista Boko Haram.

viernes, 21 de noviembre de 2014

El diario New York Times criticó el fallo que favorece a los buitres

El periódico estadounidense publicó una editorial contra la justicia de su país, por el fallo en el caso entre Argentina y los fondos buitre. "Puede haberse excedido en sus facultades y puede que se vea obligado a retractarse", escribió el jefe de la sección finanzas del diario.

Bajo el título, "El caso argentino no tiene ningún ganador, pero muchos perdedores", redactada por el jefe de la sección Finanzas, Floyd Norris, se planteó que "el sistema judicial de los Estados Unidos puede haberse excedido en sus facultades y puede que se vea obligado a retractarse".
En ese sentido, el New York Times advirtió que "el mundo de las deudas soberanas quedó patas para arriba tras la victoria de los fondos de inversión encabezados por Elliott Management contra Argentina".
Destacó que "las personas y las empresas pueden declararse en bancarrota y pedir a un juez que cancele o reduzca sus deudas", y añadió que "en los Estados Unidos, las ciudades también se pueden declarar en bancarrota y reducir sus obligaciones, como hizo este mes Detroit".
Sin embargo indicó que "no hay un sistema similar para países", y recordó que "hace más de una década, después de la crisis financiera asiática, el FMI propuso un mecanismo de reestructuración de deudas soberanas para países, pero los Estados Unidos y otros países rechazaron la idea por supuesta violación de soberanía".
"Con bonos bajo ley de Nueva York, como son muchos, solía suceder que si un país entraba en default, se lo llevaba a juicio y se lo obligaba a pagar. Pero la inmunidad soberana hacía que el fallo no pudiera ser ejecutado. Así, la mayoría de los bonistas terminaban negociando algún tipo de reestructuración de deuda, a menudo con la intervención del FMI", subrayó el diario neoyorquino.
No obstante, remarcó que "el fallo contra Argentina le dio a los bonistas una razón para no entrar en futuras reestructuraciones de deudas internacionales", y puntualizó que "bajo el fallo del juez Griesa, a los fondos de inversión les puede ir mucho mejor que a los que entraron en reestructuraciones de deudas, y no les puede ir peor. Eso, si el fallo se puede ejecutar".
La publicación señaló que "en las bancarrotas empresariales, los acreedores que pierden el dinero de sus préstamos a menudo reciben acciones de las empresas que surgen de la bancarrota, ofreciéndoles al menos la posibilidad de una recuperación si la empresa reestructurada prospera".
Si bien admitió que "no se puede tener acciones de un país", puso de relieve que "Argentina intentó algo similar; sus bonos incluían clausulas que aumentaban los beneficios si la economía del país crecía lo suficientemente rápido".
"De hecho creció, y a los bonistas les fue mejor de lo que esperaban inicialmente", afirmó el New York Times, al tiempo que consideró que "a primera vista, se podría entender que el fallo del juez Griesa promueve la rectitud, disuadiendo a países de tomar deuda que no van a poder pagar".
Sin embargo, alertó que "también se puede entender lo contrario si los prestamistas interpretan que hasta un préstamo incobrable eventualmente tendrá que ser pagado".
En consecuencia, indicó que "el juez Griesa ha repetido que Argentina tiene que negociar con los fondos", pero estimó que "incluso si el país así quisiera y fuera capaz de hacerlo, es difícil ver cómo esa negociación detendría a otros fondos de iniciar sus propios reclamos de pagos totales".

lunes, 3 de noviembre de 2014

Continuidad con cambios, más que cambios con continuidad

Por Raúl Degrossi 

Las elecciones en Uruguay y Brasil cerraron el ciclo abierto con las anteriores en Chile y Bolivia, y arrojan algunas puntas de utilidad para el análisis de lo que pueda pasar acá en la renovación presidencial del año próximo; con la obvia salvedad de las diferencias que existen entre cada país: diferentes tradiciones políticas arraigadas, diferentes configuraciones de los sistemas de partidos y hasta diferentes reglas constitucionales para acceder al poder; que influyen también en la oferta electoral, y en las opciones de los votantes. 
Tanto en Brasil como en Uruguay las campañas electorales se dieron en un contexto de altísima polarización (mas acentuado en el caso brasileño), y con un clima que aquí sería catalogado sin dudar de "crispación"; y en ambos casos los oficialismos que ponían en juego su permanencia en el gobierno no vacilaron en apelar a lo que acá los medios opositores denominaron (aplicado al caso argentino) "estrategia del miedo": poner el acento en los riesgos que correrían los avances sociales de los últimos años, en caso de un cambio de signo político. Y la "grieta" persiste aun después de conocidos los resultados, como bien apunta acá Baleno para el caso uruguayo.

Lo que causó el horror de los que hasta ayer nomás, nos ponían a ambos países como el modelo a seguir, y hoy ensayan piruetas dialécticas varias como hablar de "la peronización del PT y la argentinización de Brasil". Para peor, el PT brasileño toma nota del tremendo poder de fuego político de los medios concentrados (que apostaron con todo en su contra en la elección), y anuncia la discusión de una ley de medios para desmonopolizar el mercado de la comunicación audiovisual: "¿Qué te pasa, O Globo?" (a propósito de los recordatorios de Néstor Kirchner), o algo por el estilo.

El brusco giro de nuestros medios hegemónicos en la lectura de la situación en Uruguay o Brasil tiene que ver con una circunstancia bien precisa: los gobiernos del PT o el FA eran elogiados acá por sus políticas "market friendly", pero bastó que la derecha viera cercana la posibilidad (o así lo creyera, al menos) de un gobierno de los "propios", para que ya no le interesara hacerle márketing a los "amistosos".

Al igual que en la Argentina, en Brasil el gobierno atravesaba problemas y dificultades objetivas que proveían una plataforma social para que ocurriera un cambio político, que sin embargo no se produjo. Y allí donde esas dificultades eran en apariencia menores (como en Uruguay, que aunque moderamente sigue creciendo), la derecha retrocedió varios casilleros en su perfomance, comparada con elecciones anteriores. 
Lo que supone que esa derecha no pudo disuadir los miedos del electorado (en ambos casos) a que -de llegar al gobierno- instrumentaría cambios bruscos que significaran un retroceso en los derechos adquiridos por vastos sectores en los últimos años; desde la cobertura social o asistencial (caso del plan "Bolsa Familia" en Brasil), hasta los "cambios culturales" (casos de la despenalización del consumo de marihuana, o el rechazo a la baja de la imputabilidad penal de los menores, en Uruguay). 
Los gobierno que acaban de ser revalidados en las urnas en Brasil y en Uruguay afrontan los mismos desafíos que se le presentan aquí al kirchnerismo, hasta el fin del mandato de Cristina y más allá: como conjugar la defensa de los logros alcanzados en estos años con la necesaria profundización de sus programas, en busca de las cuestiones pendientes; incluso lo que se suelen denominar "reformas de segunda generación"; que den respuestas adecuadas a las nuevas demandas que los propios procesos de crecimiento económico con inclusión social, generan entre sus beneficiarios. 

Resuelto lo urgente (el empleo, el salario, el acceso a los consumos mínimos, la escolarización), se impone abordar lo necesario: la salud, la vivienda, el transporte público, la calidad en la educación, los desequilibrios de la estructura productiva. 

O mejor aun: como poner en acto -con las políticas adecuadas- la comprensión teórica de que una cosa no será posible sin la otra; porque no basta con ganar una elección: los actores no institucionales -que no compiten con las reglas democráticas- no se resignarán a ceder en sus demandas por la simple circunstancia de un resultado electoral; como lo comprobó la inmediata reacción negativa de los "mercados" brasileños al triunfo de Dilma, tal como sucedió acá poco después del 54 % de Cristina en el 2011. 
Sin embargo el dato político más relevante (y de más utilidad para el análisis en clave argentina) que arrojan las elecciones en buena parte de América Latina es que no hay plafond social, político ni electoral para los "ajustes" tradicionales, o para un retorno más o menos explícito a las políticas neoliberales de los 90'; ni siquiera con la promesa -brumosa- de que luego de alcanzado por esa vía cierto "equilibrio" de las variables macroeconómicas, el futuro será mejor. 

Incluso la contundencia del triunfo de Evo Morales en Bolivia está relacionada con el paradigma exactamente opuesto (un proceso de crecimiento económico combinado con amplia inclusión social y consagración de nuevos derechos); del mismo que la derrota de Piñera en Chile marcó claramente los límites de la "utopía gestionaria" de la derecha, ante demandas bien concretas por bienes públicos básicos, como el acceso masivo a la salud o la educación. 

Sería un error para las derechas del continente (incluyendo a la nuestra, en sus diferentes ofertas electorales) reducir la cuestión a una supuesta alienación de la conciencia política de los ciudadanos, por la seducción de los mecanismos clientelares del populismo: muy por el contrario, hay en los últimos resultados electorales del sub continente un claro registro de memoria histórica, y una aguda intuición sobre los riesgos que se correrían de volver a determinadas políticas.

Tan en tela de juicio está -para muchos en América Latina- la famosa teoría del "derrame"; que la propia derecha comienza a tomar nota de ello, y a prometer (como lo hizo Macri acá, o Aécio Neves en Brasil; o como había hecho en su momento Capriles en Venezuela) sostener algunos logros sociales de la última década signada por las experiencias "populistas". Sin embargo, buena parte de los electores uruguayos y brasileños no creyeron en las mismas promesas, hechas por los equivalentes de todos ellos, en sus respectivos países. 
Un contexto no muy distinto -se nos ocurre- a aquel en el que votaremos los argentinos el año que viene; y un desafío no menor a la hora de definir el discurso para una oposición que -hasta aquí- vino pescando en la pecera del electorado furiosamente anti k; que supone que hay que hacer tabla rasa con todas las políticas públicas instrumentadas desde el 2003 para acá.

En ese marco, medidas como la nueva moratoria previsional no son sólo anti-cíclicas en términos económicos, sino fundamentalmente políticos; porque introducen la duda sobre las opciones electorales en ese tercio de los votantes que fluctúa entre apoyar al gobierno o votar a alguna de las opciones opositoras; según el clima en el que se vota, la percepción de su propia situación y la naturaleza de lo que se pone en juego en cada elección.

El contexto supone un desafío también para la resolución de la oferta electoral del kirchnerismo en el marco de las PASO: el presupuesto previo de cualquier candidato que quiera jugar allí debe ser -tal como lo viene marcando hace bastante Artemio López- la asunción sin complejos de la defensa del proyecto iniciado en el 2003, y el compromiso contundente de profundizarlo a futuro; en sus líneas centrales: defensa del empleo, el salario y el consumo, protección de la industria nacional, fortalecimiento del rol del Estado, sostenimiento y ampliación del piso de protección social, política exterior autónoma con eje en los procesos de integración regional, plena vigencia de las políticas de memoria, verdad y justicia.

Cumplido eso, es posible que -tal como pasó en nuestros vecinos- buena parte del electorado suponga que es preferible optar por una continuidad política a la cual se le exijan cambios, que hacerlo por un cambio político que prometa -de un modo zigzagueante, confuso y contradictorio- ciertas continuidades.

La asunción -por el contrario- de parte de la agenda del adversario hacia la derecha del mapa político sería no sólo un retroceso en términos políticos, sino una apuesta de dudosa eficacia en términos estrictamente electorales.

Fuente: Nestornautas